Tres mujeres en “Quesia: cifra y aroma”

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Imagen de Kalandraka

Quesia: cifra y aroma es un libro-disco editado por Kalandraka con poemas de Isabel Escudero, a los que Quesia Bernabé ha puesto voz y música, y con ilustraciones de Zuzanna Celej.

Este libro-disco surgió como consecuencia de la colaboración de Quesia en el disco homenaje a Isabel Escudero en 2014, titulado “Nunca se sabe”.

  • La poeta: Isabel Escudero

Poeta y ensayista fallecida en Madrid en 2017. Fue profesora de la Universidad Complutense de Madrid y la UNED. Colaboró y participó en numerosos recitales poéticos y es autora de poemarios, ensayos y textos críticos sobre temas como la política, el cine o la educación.

  • La cantante: Quesia Bernabé

Nacida en Murcia en 1984, licenciada en Filología hispánica y afincada en Madrid para seguir su carrera de cantautora, cuyo primer disco publicado en 2012 se incluyó en el libro Cuéntame una ilustración.

  • La ilustradora: Zuzanna Celej

Nacida en Polonia, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y en Ilustración por la Escuela de Arte y Diseño Llotja de Barcelona. Especializada en ilustraciones, fotografía artística y grabados ha colaborado en multitud de libros y además pinta murales.

 

 

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¿Crees que ya no tienes edad para publicar tu primera obra?

Autores de renombre publicaron sus primeras obras cuando estaban a punto de cumplir los 40 años, muchos incluso ya los habían pasado de sobra. Si eres de esos escritores que se ve mayor para publicar por primera vez, no te rindas. Mira cuándo les llegó la oportunidad a estos, seguro que conoces y has leído las obras de muchos de ellos:

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  • Toni Morrison: Ojos azules (1970), estaba a punto de cumplir los 40 cuando publicó est novela que la narra la historia de una niña negra que quería tener los ojos azules que veía en las muñecas de las niñas blancas.
  • Mark Twain: en 1865 tenía 30 años y publicó La célebre rana saltadora del distrito de Calaveras, un cuento de humor que salía en un semanario neoyorquino. Pero su consolidación le llegó con Las aventuras de Tom Sawyer en 1876, a la edad de 41 años.
  • J. R. R. Tolkien: le llegó el éxito a la edad de 62 años cuando publicó El señor de los anillos (1954), que fue ideada como una secuela de El hobbit, pero que acabó convirtiéndose en una historia mucho más extensa, de más alcance y bastante atractiva para el público.
  • Henry Miller: después de varias obras que no fueron bien acogidas, publicó Trópico de Cáncer en 1934 a la edad de 43 años, y cinco años después tuvo otro éxito con Trópico de Capricornio.
  • Raymond Chandler: a los 51 años publicó El sueño eterno (1939), una novela negra mediante la que presentó a su personaje más conocido, el detective Philip Marlowe.

Hay muchos otros escritores que alcanzaron el éxito a una edad avanzada: Marcel Proust, Harriet Doerr, Laura Ingalls Wilder… Así que no desistas, puede que el reconocimiento de tu obra esté pasada la barrera de los 40.

 

Audiolibros

Hace unos años vino el libro digital, el e-book. Todos decían que iba a desbancar al libro tradicional, no espor dármelas de importante ni nada similar, pero yo siempre defendí que no, que el libro impreso nunca desaparecerá mientras sigamos existiendo amantes de la lectura. Es cierto que cada vez se lee menos, pero aún así somos muchos los que preferimos el olor de un libro, pasarlas páginas, escribir en los márgenes… Además, los libros en una estanterían llenan mucho más y dan una sensación de calor al hogar que no ofrecen otros adornos. Sí, para mí un libro no es un adorno, pero para mucha gente lo es.

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Yo misma tengo un Kindle, al que dediqué una entrada en mi otro blog que titulé “¡He venido a hablar de mi Kindle!“, homenajeando a Francisco Umbral en el conocido momento televisivo en 1993. Un Kindle que utilizo con mucha menos frecuencia que un libro en papel, a pesar de que me gusta leer en él, pero en su momento opté por utilizarlo para libros que son difíciles o imposibles de encontrar imprimidos, y para viajes largos en los que me llevo más de una lectura. En este sentido para mí es muy útil.

Pero ahora, bueno, desde hace unos años, tenemos el audiolibro, que no es más que una grabación del contenido de un libro leído en voz alta.

¿Qué opináis? Yo lo he intentado en tres ocasiones y no me llena. Dos de ellas fueron con obras que no conocía y tenía ganas de “leer”, como no me gustó no terminé ninguna de las dos; y otra con una que ya conocía, a ver si resultaba exitosa, pero tampoco. Para mí no es útil por varios motivos.

Como he comentado anteriormente, me gusta tener un libro entre las manos, la sensación al tacto y al olfato es muy agradable, pero aparte, cuando leo aprendo, y encuentro que no me sucede lo mismo escuchando. Quiero decir que ver la palabra escrita hace que la retenga mejor, y esto no es algo que yo me haya inventado ni que me pase a mí, sino que se trata de una cualidad del ser humano: nuestro cerebro retiene mejor una imagen que un sonido.

Sin embargo sí encuentro un audiolibro práctico para otro tipo de personas. Por ejemplo para aquellos que no saben leer, bien porque han llevado una vida sin posibilidades, bien porque aún no han aprendido por edad o cualquier otro motivo.

También a modo de cuento infantil, pero claro, en este caso es otro público y además se me antoja un poco raro saber que unos padres, abuelos, hermanos… no dedican tiempo a contar un cuento al pequeño de la casa. Pero bueno, ese es un terreno en el que no voy a entrar.

Para aquellas personas que quedan fuera de los dos casos ateriores, y también de los que amamos la lectura, es decir, los que dicen que no leen porque no tienen tiempo. Aunque en este caso también veo una pega, que ese tiempo que empleas en escuchar el audiolibro podrías usarlo para tener uno en la mano. Sí, ya sé, mientras escuchas uno puedes estar haciendo cosas como limpiar la casa, el coche, cocinar… Pero entonces, ¿le estás prestando toda la atención? Creo que no.

Desde hace un tiempo hay un anuncio en la tele de una app llamada Storytel.es, la cual no voy a probar debido a mis experiencias pasadas, que por cierto fueron con una aplicación que trae mi móvil. Pero sí quiero hablar de ella porque, buscando información he ido a parar a un post en su blog del cual quiero destacar tres cosas con las que no estoy de acuerdo.

Empezando por el título del post, “Los libros vuelven a la TV en España gracias a Storytel.es”, honestamente me resulta presuntoso y pedante apropiarse de este hecho, lo cual ya me indica en qué términos se va a desarrollar el contenido de la entrada.

En segundo lugar, dice “Como es lógico, pensamos que esta nueva forma de lectura es una fantástica manera de conseguir lectores y el medio televisivo una herramienta de comunicación muy potente para crear la masa crítica necesaria que propicie la dinamización de un sector en auge como es el del audiolibro. La combinación es perfecta, ¿no te parece, querido/a audiolector/a?” y, un par de párrafos más abajo insiste ccon “hemos apostado por el hasta ahora considerado como medio más eficaz para llegar a una gran audiencia para a dar a conocer una nueva forma de leer“.

Esto no es “una nueva forma de leer” porque no es una lectura, la persona que lee no es la que descarga el libro para escucharlo, en todo caso esto es una nueva forma de contar historias o cuentos, como he indicado con anterioridad. Y por el mismo motivo, utilizar el término “audiolector” no me parece correcto, que por cierto la RAE no lo registra.

Lo tercero que ha llamado mi atención negativamente es este párrafo que dice “Nos hemos informado y todo parece indicar que desde hace más de un lustro no se ve en las pantallas de TV una gran campaña publicitaria a nivel nacional y regional que tenga que ver con el mundo del libro y la lectura. Gracias a la plataforma de audiolibros Storytel.es, la lectura vuelve a la televisión”.

Hay o ha habido varios programas de TV dedicados a la literatura, pocos en comparación con otro tipo de espacios. Es cierto que no son una gran campaña publicitaria como dice el artículo del blog de esta app, pero dan publicidad a los libros y autores de los que habla. Seguro que os suenan programas como Página dos, ConvénZeme o Libros con uasabi, entre otros.

En TV también hay pequeños espacios dedicados a los libros, aunque solo sea porque algún autor ha ganado un premio.

Con esto quiero decir que, cuando los de la app señalan que hace más de un lustro que no se ve en la tele una campaña sobre libros o literatura, me parece excesivo y pretencioso porque, como hemos visto, sí ha habido cosas, algunas de las cuales siguen vigentes. Ojalá fueran muchas más, pero en formato de programas no de espacios publicitarios.

Por otra parte, la radio también dedica espacios a la literatura con Cultura con Ñ, Pompas de papel o Biblioteca básica, por nombrar algunos. Y se emiten en radios tan dispares como RNE, Radio Euskadi, Radio 5… Aparte, muchos programas de radio tienen un espacio dedicado a la cultura, donde la literatura tiene cabida, un ejemplo que me viene ahora a la cabeza es La rosa de los vientos, donde siempre hay un hueco para hablar de un libro, ya se trate de una novela, un poemario, una obra de teatro… y el tema no importa, allí invitan al autor y, si su asistencia no es posible, se habla de la obra y de quien la escribió.

Otro ejemplo de programas dedicados a la literatura lo encontramos en Internet, donde hay emisiones como Léeme, Leyendo hasta el amanecer o Todos los libros, un libro. Donde se habla de libros, autores, literatura, reseñas…

En definitiva, los audiolibros están bien y que haya aplicaciones como esa también, pero al igual que sucedió con los e-books, no creo que vayan a quitarle el puesto a un libro en papel y tampoco pienso que se trate de herramientas para fomentar la lectura.

Yo encontré el equilibrio entre el formato en papel y el digital, como indico en una entrada en este blog titulada “Tener libros“. ¿Lo encontraré con el “auricular”?

“El monarca de las sombras” de Javier Cercas

De nuevo mi admirado Cercas tiene un hueco en este blog. La primera fue con El impostor, la segunda con Soldados de Salamina, y en esta ocasión se trata de El monarca de las sombras, novela que leí hace justo un año, y de la que no he querido escribir hasta ahora porque necesitaba asumir todo el contenido histórico y entender las razones que el autor da para haberla escrito. El propio Cercas dice que ha tardado mucho en escribirla, y yo digo que he tardado mucho en hablar de ella.

Este libro tiene que ver con Soldados de Salamina, como el propio Cercas indica en muchas de sus entrevistas, por ejemplo la que comparto más arriba. Sin embargo, para mí no es una continuación, no es una segunda parte, como he leído y escuchado en más de una ocasión. Ambas novelas se pueden leer de manera independiente, de hecho se puede entender esta sin haber leído la anterior, lo que sucede es que la temática está estrechamente relacionada: la guerra civil.

img_1295Como suele sucederme con los libros de Javier Cercas, El monarca de las sombras me ha aportado unos conocimientos históricos fascinantes sobre la historia que narra. En este caso los personajes son reales: su familia, su pueblo, sus antepasados, su vida actual… Por eso podemos ver algo así como dos narradores: uno es el personaje del narrador existente en cualquier novela, aquel que te va contando la trama del libro, el que se basa en la historia de España y la documentación que está a su alcance; y otro es el propio Cercas, en mi opinión más importante que el otro ya que cuenta lo que siente, su presente, por qué decide escribir esta novela y cómo es el proceso que sigue para conseguir su fin.

En este sentido El monarca de las sombras me parece una novela peculiar y muy diferente a las que estamos acostumbrados a leer, es cierto que hay muchas con un narrador en primera persona, quizás es similar a lo que estamos comentando; y también tenemos las autobiografías, pero en este caso se trata de la vida, tu propia vida o una parte de ella. En este caso no tengo la misma impresión porque Cercas reconstruye la historia de un familiar anónimo y cuenta cómo lo vive.

El lector de esta novela se va a encontrar diferentes referencias literarias, como por ejemplo Soldados de Salamina, novela del propio autor. También se mencionan otros libros y autores como son la Ilíada y la Odisea, ambas de Homero, a las que Javier Cercas cita en varias ocasiones a partir de la página 260, comparando los protagonistas de ambas con Manuel Mena, el protagonista de la historia que Cercas intenta reconstruir a través de su novela. Además cita un pasaje del Canto XI de la Odisea:

No pretendas, Ulises preclaro, buscarme consuelos

de la muerte, que yo más querría ser siervo en el campo

de cualquier labrador sin caudal y de corta despensa

que reinar sobretodos los muertos que allá fenecieron.

Una conexión entre Ulises, Aquiles y Manuel Mena desencadena el título de la novela. No voy a desvelar todo el contexto que lleva a Cercas a hacer esta relación.

En otro momento de la novela nombra El desierto de los tártaros, cuando el narrador-protagonista, Javier Cercas, está con su madre en un momento muy importante e íntimo de la relación entre ellos y del viaje que hacen para descubrir más datos sobre Manuel Mena.

Para terminar con las alusiones literarias, cuando Cercas va en coche a su pueblo natal junto con David Trueba, en un momento del viaje su amigo cita al escritor serbio Danilo Kis y su cuento titulado “Es glorioso morir por la patria”, y casi al final vuelve a hacer referencia a él cuando recuerda su conversación con Trueba con motvo de los momentos de reflexión de por qué ha escrito la novela, de la vida y muerte de Manuel Mena.

Los libros de Javier Cercas siempre me enseñan mucho vocabulario, y este no ha sido menos. De El monarca de las sombras he aprendido palabras como “Tabor”, sinónimo de batallón y que es una unidad militar del ejército colonial español. Yo no estoy familiarizada con los términos militares,por eso en este sentido hay muchos vocablos que he tenido que buscar.

Nunca había visto escritas palabras como “escarpadura” y “vagaroso” por el contexto y por su raíces se sacan sus significados, pero para mí son nuevas.

Quiero terminar con un párrafo que para mí es el clímax de la novela y que está relacionado con la reflexión sobre la Ilíada y la Odisea y la relación de sus protagonistas con Manuel Mena que he mencionado más arriba:

“Que tío Manolo no murió por la patria, mamá. Que no murió por defenderte a ti ni a tu abuela Carolina y a tu familia. Que murió por nada, porque le engañaron haciéndole creer que defendía sus intereses cuando en realidad defendía los intereses de otros y que estaba jugándose la vida por los suyos cuando en realidad solo estaba jugándosela por otros. Que murió por culpa de una panda de hijos de puta que envenenaban el cerebro de los niños y los mandaban al matadero. Que en sus últimos días o semanas o meses de vida lo sospechó o lo entevió, cuando ya era tarde, y que por eso no quería volver a la guerra y perdió la alegría con que tú lo recordarás siempre y se replegó en sí mismo y se volvió solitario y se hundió en la melancolía. Que quería ser Aquiles, el Aquiles de la Ilíada, y a su modo lo fue, o al menos lo fue para ti, pero en realidad es el Aquiles de la Odiseaa, y que está en el reino de las sombras maldiciendo ser en la muerte el rey de los muertos y no el siervo en la vida. Que su muerte fue absurda”.

 

Encuadernar y restaurar libros

book-1659717_960_720Encuadernar y restaurar libros es todo un arte y, me temo, que un oficio en extinción. Una pena porque hay verdaderas joyas literarias, manuales de ciencias y otros muchos libros que deberían permanecer entre nosotros, y no me refiero a su importe, que quizás hay gente que puede pensarlo, yo me centro en dos valores: el contenido y la historia.

El contenido del libro, aunque la sociedad haya avanzado mucho y pensemos que vamos varios pasos por delante de las generaciones anteriores, tenemos mucho que aprender no solo del futuro, sino también del pasado: las enseñanzas de los primeros maestros en historia, astronomía, matemáticas, literatura, cultura… Cada vez que saco este tema me acuerdo de El nombre de la rosa de Umberto Eco y el fuego de la biblioteca de la abadía, y también me vienen a la cabeza imágenes de la Biblioteca de Alejandría.

La historia, y con esto no me refiero a lo que se cuenta en el libro, eso ya está en el contenido. Mi atención va a lo que ha vivido esa obra, a quién perteneció, quién lo escribió, cómo llegó al lugar en el que está… Apasionante.

Por esto y mucho más vale la pena conservarlos.

Hoy se cumplen 4 años

img_0006Sí, hoy es el 4º aniversario de este blog, y me encanta seguir aquí.

No estaba segura de llevar dos blogs por el trabajo que supone, pero a la vez quiero continuar escribiendo sobre las cosas que me interesan, y tuve muy claro que la literatura y, por extensión, lo relacionado con la lengua, debían tener un espacio mayor que una categoría en el blog más antiguo de los dos. Y así nació “El rincón literario de Thor y Kira” el 11 de abril de 2014.

Gracias a todos lo que hacéis posible que continúe escribiendo porque sin vosotros esto no tendría sentido.

Como os podéis imaginar, los perros de la foto son Thor y Kira. No me importa que la imagen no tenga que ver con el contenido del blog porque para mí ellos son una fuente de inspiración y grandes compañeros de mis días de lectura y escritura.

Tan real como la vida misma

Yehuda Adi Devir es un ilustrador de cómics de Tel-Aviv que se dedica a crear personajes.

Entre sus ilustraciones, ha ideado una serie de viñetas en las que refleja el día a día con su esposa, Maya. Las situaciones domésticas más cotidianas sirven a este artista de inspiración y dan rienda suelta a su imaginación. Es una maravilla ver el tono jocoso que consigue sacar a esos momentos.

Fuente: Facebook, Instagram y web del artista.