“Machistadas” de Rocío Vidal

Hace tiempo fui a la presentación de este cómic y me divertí mucho, así que decidí comprarlo, de hecho mi ejemplar está firmado por la autora, con quien tuve la ocasión de intercambiar algunas palabras y unas risas.

Recientemente he leído el libro y, tengo que decir, que no me ha aportado nada nuevo. Lo siento por Rocío Vidal y por la gente que pueda decir lo contrario, pero es que a mí no me ha convencido. Su lectura es más de lo mismo en esta temática, ni siquiera los toques de humor me han sacado un sonrisa, ni mucho menos una carcajada. Y no es que no tengan gracia los chistes y las situaciones que la autora refleja, es que, en mi opinión, son chistes bastante manidos. Ya los he escuchado o leído muchas veces.

No sé si este resultado de mi lectura se debe a que he leído muchas cosas sobre el tema en diferentes formatos. O es que no solo he leído sino también he oído mucho sobre lo mismo y ya no veo nada nuevo.

Como filóloga tengo que hacer una crítica al uso de “e” cuando Vidal se refiere a los géneros femenino y masculino. Para bien o para mal, “crítiques”, “nosotres mismes” o “jodides” no existen en español, son faltas ortográficas. Es cierto que es mejor que la “@” o la “x” que usan algunos para referirse a ambos géneros, pero esa “e” es inadmisible en nuestro idioma.

Al principio pensé que se trataba de una errata en la impresión, pero después me di cuenta de que no era así. Cuando noté que se me había caído un ojo encima del libro.

Y, además, un poco después de utilizar “nosotres mismes” usa “nosotros”, lo cual muestra incoherencia en el uso de la lengua:

“… deberíamos ser más crítiques con nosotres mismes… Ahora tened el cuajo de decirme que el machismo no forma parte de nosotros”.

Siguiendo con el lenguaje, me gusta el desparpajo y la libertad con la que Rocío se expresa utilizando palabras muy comunes, y, por lo tanto, fáciles de entender. El texto es tan coloquial que parece una conversación entre colegas.

A pesar de lo dicho anteriormente, quiero destacar una reflexión del principio del libro que dice “Así que con el tiempo, un proyecto como “Machistadas” resultaría algo natural, porque me di cuenta de la cantidad de veces que mis seres queridos y yo habíamos compartido experiencias de este tipo, y mientras otras personas trataban de disculpar las situaciones incómodas y comentarios machistas con frases como “es que los hombres son así” yo pensaba… Tenemos esta mierda metida hasta el tuétano. Y no hablo precisamente de humor o de ficción, que creo que tienen su contexto para funcionar“.

La frase que he marcado en negrita tiene mucha importancia desde mi punto de vista porque la cosa se ha puesto de tal manera que a todo el mundo le molestan las bromas y, sin humor no vamos a ninguna parte. Todos, absolutamente todos, tenemos algo de lo que se puede hacer un chiste y no debemos enfadarnos por ello: haber nacido en un sitio, hablar con un acento, tener un determinado rasgo físico, etc. El humor es inteligencia y no hay nada como reírse de uno mismo.

Finalmente quiero añadir que, aunque el rosa no es mi color ni de lejos, las ilustraciones me han encantado, no solo el trazo sino también los diferentes personajes que protagonizan cada historia.

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Presentación de “Machistadas” de Rocío Vidal

La artista Rocío Vidal presentó Machistadas el sábado pasado en la librería Univers del comic.

Un ambiente relajado, unos vinos, amigos, conocidos y mi inseparable compañera, Kira, hicieron que el sábado 2 de marzo pasara una tarde buenísima en la presentación de este cómic feminista, chistoso, realista y… paro porque aún no lo he leído, con lo cual no puedo opinar.

Rocío Vidal es directa, divertida, simpática y, por lo poco que he leído y visto de esta novela gráfica, es una buena guionista e ilustradora. Tiene un humor negro que me encanta, por eso decidí ir a la presentación y comprar el cómic.

Tuve ocasión de charlar un rato con ella antes de que empezara la presentación de la novela gráfica y la conversación fue muy agradable. Esto mismo se alargó durante toda la presentación y el tiempo de firmas.

En cuanto a la charla en sí, se trataron varios temas con el feminismo como denominador común, como no podía ser de otra manera. Es cierto que se habló de las típicas cosas: feminazi, otra tía más que escribe sobre feminismo, una mujer en un mundo de hombres… Demasiados tópicos que desgraciadamente siempre salen a colación en estas situaciones, pero de los que a su vez hay que hablar precisamente para sacar a la luz que esto es así, que las mujeres escriben y dibujan tan bien como los hombres. Fuera etiquetas, que hay que ver lo que gusta una etiqueta en esta sociedad. Ah y también fuera tabús, que si queremos que las situaciones se normalicen hay tratarlas con normalidad.

Humor y alegría son una buena combinación para afrontar la vida y de eso Rocío parece que sabe, no sé si mucho o poco, pero sabe.

Prometo profundizar mucho más en estos temas cuando escriba la entrada dedicada a Machistadas.

Uno de maestros


Colm Cuffe es un maestro de primaria irlandés que, viendo el estrés que le provocaba su trabajo con los niños, encontró una manera de afrontarlo y evadirse: dibujar cómics de su día a día con los pequeños.

El resultado lo publica en Twitter, Facebook e Instagram, de donde son estas imágenes.

Cada cual se desahoga como puede, y esta es una buena forma.


Guy Fawkes

¿Os suena este nombre? Y ¿si escribo que está relacionado con V de vendetta? Sí, sí, con el maravilloso cómic de Alan Moore y David Lloyd. ¿Tampoco?

Guy Fawkes formó parte del grupo de católicos ingleses que intentó asesinar al rey Jacobo I en la conspiración de la pólvora en 1605.

He decidido dedicarle una entrada por varios motivos. El primero es porque tuvo una estrecha relación con España, de hecho adoptó el nombre de Guido Fawkes durante su estancia aquí, donde vino tras convertirse al catolicismo con el fin de luchar en el bando de los Tercios españoles contra los protestantes neerlandeses y también para buscar apoyo para una rebelión de los católicos ingleses.

IMG_1770Por otro lado, en el terreno literario Guy Fawkes es el protagonista de la novela del mismo nombre escrita por el también británico William Harrison Ainsworth en 1841. Pero también es el personaje que inspiró la máscara del protagonista de V de vendetta, así como su cometido en la obra. Sí, esta es la estrecha relación que une al personaje histórico con el de ficción. La Máscara de Guy Fawkes fue diseñada por David Lloyd para la novela gráfica, y más tarde se hizo muy popular entre los miembros del grupo “Anonymous”, y otras agrupaciones antisistema alrededor del mundo.

Debido al intento de acabar con la Cámara de los Lores en 1605, Fawkes se convirtió en un símbolo de conspiración. El fracaso de esta hazaña dio pie a la celebración de la Noche de Guy Fawkes cada 5 de noviembre en Inglaterra, que es el objetivo del protagonista de la obra de Moore y Lloyd, de la cual no voy a descubrir mucho más porque ya le dediqué una entrada en este blog hace unos años.

 

Tintín en Huelva

Todos conocemos Las aventuras de Tintín, del artista belga Georges Remi Hergé. Se trata de una de las series de historietas más famosas del s. XX que narra los viajes del intrépido reportero Tintín con su fiel amigo, el perro Milú.

La serie está formada por un total de 24 álbumes, el primero de los cuales se publicó en 1930 y el último quedó sin terminar, aunque se han publicado los bocetos del autor tras su fallecimiento, por lo tanto la última entrega en vida de Hergé fue en 1976.

En sus divertidas e inquietantes aventuras, Tintín recorrió muchos países, entre ellos España. Recuerdo haber leído muchos de estos cómics cuando era niña, sin embargo mi sorpresa ha venido hace unos años cuando he descubierto que una de sus visitas ha sido a Huelva, mi ciudad natal. Me hace ilusión saber que una parte de Huelva capital y provincia ha sido escenario de los cómics de Tintín que tanto han marcado la infancia de mucha gente.

En estas imágenes, que he tomado de Huelva Buenas Noticias, se ven diferentes postales de la ciudad y la provincia en el siguiente orden: Barrio obrero, Muelle del Tinto, Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Panorámica de Huelva, Isla Cristina, Gruta de las Maravillas, Cuenca minera, Monasterio de La Rábida, Punta Umbría y El Rocío.

 

 

“Atado y bien atado” de Rubén Uceda

Con el foco puesto en los protagonistas de la Transición que se quedaron fuera del discurso oficial, así es como Rubén Uceda nos presenta su cómic Atado y bien atado. La transición golpe a golpe (1969-1981).

img_1274Como el propio autor reconoce en el epílogo “Yo leo y releo a escondidas las crudas historias compuestas por Ivà y Carlos Giménez… y algo empieza a conectarse dentro de mí. Algo que se queda para siempre. Y es ahí… justo ahí… donde comenzó esta otra historia que tienes en tus manos. Que ahora… se despide de ti”. En mi opinión, una magistral forma de terminar un cómic que le da voz a esas voces que quedaron calladas, unas veces por el régimen, otras porque no interesaba remover el pasado y ahora… Ahora salen a la luz gracias a un historietista de padres comunistas que no ha querido mantener ese silencio por más tiempo.

Uceda narra los años de la Transición de la mano de los otros protagonistas: las mujeres, la clase obrera, la gente de barrio, los presos, los maleantes, los campesinos, los militantes revolucionarios, los que sufrieron torturas por defender sus ideales, por un lado. Pero por otro, da voz al rey, a Franco, a los militares, los empresarios, los espías y los patronos. Entre todos ellos el autor construye una historia que está fuera de los relatos oficiales, una historia que forma parte de la memoria colectiva de todos los que quieren desvincularse de un régimen autoritario. Ese en el que aún estamos.

“Lo que más me gusta son los monstruos” de Emil Ferris

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¿Cómo es posible que un cuaderno con dibujos a lápiz y boli se haya convertido en una de las novelas gráficas de referencia este año?

La respuesta es fácil: se trata de una obra magistral. Y no solo lo digo yo, sino también toda la crítica internacional, que la define como “la novela gráfica de la década”.

En Lo que más me gusta son los monstruos, Emil Ferris usa una técnica de dibujo tan fascinante que con sus trazos es posible meterse en el papel de los personajes y entender lo que les atormenta en cada situación descrita. No solo las imágenes en sí, sino loscolores que utiliza para cada personaje, situación, edificio, detalle…

La protagonista de la novela gráfica, Karen Reyes, tiene mucho que ver en el éxito del cómic. Es una niña-lobo que está tan harta del mundo que la rodea y la sociedad en la que vive que prefiere ser un monstruo a una persona.

A diferencia de lo que cualquiera puede pensar, Karen distingue los monstruos buenos de los malos, sin duda una metáfora de la situación social de la ciudad de Chicago en los años 60, donde la censura, la exclusión social y los prejuicios mandan.

Racismo, homofobia, xenofobia, bullying… son algunos de los temas tratados por la autora.

 

El texto es poderoso en boca de la niña y los demás personajes, si bien es cierto que lo que realmente impacta es la ilustración. Sin embargo, hay muchas frases que incitan a pensar, a recapacitar sobre la infancia, la sociedad, la cultura, la diferencia de clases, de razas, de culturas… Y sobre todo, que un monstruo no es malo por naturaleza de la misma manera que, por desgracia, un ser humano no es bueno.

¿Qué nos traerá Emil Ferris en la segunda parte?