Crea lectura

“Crea lectura”, así se llama el programa de TV dedicado a la literatura que he descubierto recientemente en La Sexta. No es que quiera hacer publicidad a este grupo empresarial, pero lo del “Compromiso Atresmedia”, como ellos lo denominan, también aboga por el fomento de la lectura, y para mí eso es importante, por eso lo destaco. Hay que tener en cuenta que tenemos pocos programas dedicados a la lectura, por eso los que descubro son dignos de mención.

Aunque lo he descubierto hace aproximadamente un mes, “Crea lectura” lleva en emisión desde marzo. Tengo que reconocer que no siempre lo puedo ver en directo, ya que se emite los sábados a las 09:30, sin embargo sí lo veo en Atresplayer TV.

Por cierto, la cabecera es del artista madrileño Zetazen. Rap y literatura se unen en este espacio literario al que deseo una larga vida.

No voy a entrar en si el programa es bueno o no, pero sí diré que me he enterado de novedades literarias, he descubierto autores como Martín Abrisketa y su obra El país escondido, la cual ya he encargado.

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Echar un polvo

Interrogantes

¿Sabes de dónde viene esta expresión?

Se dice que en el s. XIX el uso del rapé (polvo de tabaco inhalado) estaba muy extendido. Los caballeros se lo ofrecían a las damas diciéndoles “¿Quiere echar un polvo?”, pero, como estaba mal visto hacerlo en público, se marchaban para hacerlo en un lugar privado, lo cual a menudo daba pie a mantener relaciones íntimas.

Reto cinco líneas – Noviembre 2018

reto-5-lineasEl reto cinco líneas de noviembre nos trae las palabras llamo, necesario y trozo, y con ellas se me ha ocurrido lo siguiente:

Hola, me llamo TyK y si me das ese trozo de tarta de zanahorias no veo necesario que tenga que ponerme manos a la obra para hacer una. Entre otras cosas tengo que ir a coomprar los ingredientes y hoy no me da tiempo.

Si no sabes de qué va esto, sigue este enlace, y si quieres participar, Adela estará encantada de que te animes, y yo también.

“Todos deberíamos ser feministas” de C. N. Adichie

img_1456Descubrí este libro por casualidad, y tampoco conocía a la escritora. Ambas cosas son lógicas ya que no estoy muy metida en el mundo del feminismo, por nada en particular, pero lo cierto es que no estoy demasiado en contacto con lo que se publica en torno a este tema. Lo cierto es que decidí buscarlo y al final me lo regaló un amigo, alguien a quien aprecio mucho.

¿Por qué llamó mi atención? Primero por el título y segundo porque leyendo un breve resumen pensé que no se iba a tratar d eun libro de adoctrinamiento y tampoco de un rollo político en el que mujeres ponen verdes a los hombres. Esas salidas de tono no van conmigo.

En Todos deberíamos ser feministas Chimamanda Ngozi Adichie enumerar los diferentes micromachismos que vivimos en el día a día, esos actos apenas apreciables que están tan metidos en la sociedad, que nos resultan tan cotidianos que apenas si se aprecian e incluso se ponen en duda cuando se denuncian como comportamientos machistas. A día de hoy las mujeres continuamos ocupando pocos puestos de responsabilidad en las empresas, nuestros salarios siguen siendo menores, tenemos que demostrar nuestra valía a la hora de conseguir un objetivo laborar, nos siguen considerendo el sexo débil, a menudo somos las que tenemos que sacrificar nuestra carrera profesional por la vida familiar, y un larguísimo etcétera. Como ella misma indca: “ser feminista no es solo cosa de mujeres”.

Estas y otras situaciones son criticadas por Adichie en su libro, el cual no es más que la publicación de un discurso que dio la autora en su TEDx Talk sobre lo que significa ser feminista en el s. XXI.

Con este libro he visto por primera vez escrita la palabra “bullera” como derivado del verbo “bullir”: “Se limitó a dejar que el resentimiento le bullera por dentro”.

A lo largo de las pocas páginas de este libro hay muchas frases que destacar, entre ellas la que he mencionado anteriormente, pero también pensamientos o ideas como la que ilustra la contraportada del libro:

«Hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos.»

Además, hay frases tan interesantes y cargadas de significado como:

-“Si hacemos algo una y otra vez, acaba siendo normal”: en mi opinión está estrechamente relacionada con esos micromachismos que sufrimos en la  vida cotidiana que comentaba anteriormente.

-“La masculinidad es una jaula muy pequeña y dura en la que metemos a los niños”. Y es que hay que empezar con la educación y el respeto hacia las mujeres desde el nacimiento. Los niños no son machistas por el hecho de pertenecer al sexo masculino, sino por la educación recibida.

-“Un hombre a quien yo intimide es exactamente la clase de hombre que no me interesa”: la verdad es que no tengo mucho que añadir, solo decir que no puedo estar más de acuerdo con esta afirmación.

-“Nuestra sociedad enseña a las mujeres solteras de cierta edad a considerar su soltería un profundo fracaso personal”. Como mujer soltera, de cierta edad, sin hijos (ni ganas) puedo asegurar que no me siento fracasada en ninguno de los aspectos de mi vida, pero es cierto que una parte de la sociedad me ve así. Lo importante es que a mí me da igual.

Aunque hay más pensamientos que destaco del libro, quiero terminar los que he compartido con una utopía:

“Imagínense lo felices que seríamos, lo libres que seríamos siendo quienes somos en realidad, sin sufrir la carga de las expectativas de género.”

Ser feminista no es lo contrario de ser machista. Ser feminista es reconocer que hay un problema de género que nos afecta a todos como sociedad y por eso debemos estar unidos para solucionarlo.

Para terminar quiero indicar que para mí el lenguaje no es machista, aunque hay muchos que defienden lo contrario, para mí el comportamiento machista está en el uso que el ser humano hace de él. Con esto quiero decir que, como mujer y filóloga, me horroriza leer y escuchar cosas como: los niños y las niñas, las chicas y los chicos, etc. No me siento excluida cuando se utiliza el plural.

 

 

 

 

María de la O Lejárraga

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Foto de Wikipedia

Con motivo del Día de las escritoras quiero rendir homenaje a esta gran desconocida: María de la O Lejárraga.

Escritora solitaria, escondida entre cuatro paredes, lejos del reconocimiento que por su obra recibió su marido, Gregorio Martínez Sierra. Fue una de esas mujeres brillantes de la Edad de Plata española. Novelista, dramaturga, traductora, ensayista, feminista… y no aparece en las portadas de sus libros.

En 1899 publicó una obra con su nombre, Cuentos breves, pero fue tal el revuelo que se armó en su casa que se borró su nombre y al casarse ella decidió esconderse tras la figura de su marido, quien recibiría los elogios en los círculos literarios y culturales de la época. Aunque todo el mundo sabía que ella era la autora de los textos presentados por Gregorio Martínez Sierra, de hecho, él mismo pronunció discursos feministas escritos por Lejárraga relacionados con la obra Cartas a las mujeres de España, en la que la escritora aboga por la libertad e independendia femenina.

No obstante, llegó a ser diputada socialista en la Segunda República, experiencia que dio lugar a la obra escrita en el destierro Una mujer por los caminos de España.

Su marido se enamoró de otra, con la que tuvo una hija, sin embargo ella continuó colaborando en el negocio literario de ambos: ella escribía y él firmaba como autor. Craso error, ya que al fallecer su esposo en 1947, la hija de este con su amante exigió los derechos de autor de la obra de su padre, hecho que sirvió para que Lejárraga empezara a publicar con su nombre, aunque bajo el paraguas de su difunto marido, por eso eligió el seudónimo María Martínez Sierra.

Pero sus decepciones no acaban aquí, en 1951 con la ayuda de su traductora envió un cuento a Walt Disney titulado Merlín y Viviana, donde se cuenta la historia de un perro que se enamora de una gata, pero se lo devolvieron, sin embargo en 1955 la gran productora estrenó la película “La dama y el vagabundo”, ¿os suena la trama de la gata y el perro? Seún la autora, se trata de un plagio en el único cambio es el de la gata por una perra de buena familia, hecho que Lejárraga notificó a su traductora en una carta en la que también indicaba que no iba a protestar ya que, según los autores de la película, se trataba de un proyecto que comenzó antes de recibir su manuscrito.

 

 

“Animals” de Pink Floyd

Es cierto que este blog está dedicado a la literatura y la lengua y no a la música, pero cuántas veces hemos visto estas disciplinas relacionadas entre sí. Muchas, algunas de las cuales he reflejado aquí, como por ejemplo La unión y su canción “Lobo hombre en París“, basada en la obra Lobo-hombre de Boris Vian; pero de quienes más he hablado ha sido de Dire Straits: “Romeo and Juliet“, clara referencia a la obra de Shakespeare; “Private Investigations“, basada en la obra de Raymond Chandler; y “Lady Writer“, canción que escribió al ver una entrevista en TV a la escritora Marina Warner. Y ahora vengo con otro de los grandes grupos de rock: Pink Floyd y su “Animals”.

“Animals”, “Animales” en español, es el décimo álbum de estos roqueros británicos, cuya música admiro. Lanzado en 1977, en este disco se aprecia una clara crítica agresiva a la industrialización y el consumismo del mundo en general, y de Inglaterra en particular en los años 70. En este trabajo se observan detalles estrechamente relacionados con la obra Animal Farm (Rebelión en la granja) de George Orwell, una fábula política en la que diferentes castas de la sociedad están representadas por animales, de este modo tenemos a los cerdos como jefes, las ovejas como peones, y los perros como la ley. Estos tres estatus sociales de la novela de Orwell se identifican en el disco de Pink Floyd mediante las canciones “Pigs“, “Dogs” y “Sheep“, es curioso que este último tema termina con la revolución de las ovejas y cómo estas matan a los perros, quizá como reflejo de esa esperanza que se vislumbra en la última canción del álbum, “Pigs on the Wind”, una canción de amor que muestra algo de optimismo frente a la rabia expresada en las otras tres.

“El amante japonés” de Isabel Allende

img_1336Tengo que reconocer que esta novela me ha sorprendido gratamente ya que la esperaba más romántica y no, aunque tiene sus toques que para eso se titula El amante japonés, pero Isabel Allende hace uso de su experiencia y gran bagage literario para relatar los sucesos de tal manera que no se hacen pesados ni melosos. ¡Gracias!

Como algunos sabéis, soy admiradora de Isabel Allende, de hecho tengo todos sus libros, incluido alguno que fue retirado y del que hablaré en otro momento, pero mi admiración no me ha parado a la hora de hacerle alguna crítica negativa y eso se puede comprobar en este mismo blog, ya que no es la primera vez que escribo sobre ella: El juego de Ripper y El sexo y yo son entradas que publiqué como parte de unos retos delectura en los que participé hace un tiempo.

La lectura es amena porque el libro está organizado en capítulos cortos conectados unos con otros por la relación existente entre los diferentes personajes y las distintas tramas que cuentan las vivencias de los protagonistas. Es cierto que hay saltos temporales y de escenarios dentro de una misma época, sin embargo el lector nunca pierde el hilo.

Los personajes, los escenarios y la trama de esta novela aseguran una vez más el estilo de la autora: tintes hispanos, escenas en EE.UU., costumbrismo racial, lo mágico, la simbología, la mezcla de razas… Una mezcla marca de la casa, un sello de sus raíces sudamericanas tan bien contado que engancha al lector hasta el final.

En las lecturas de Isabel Allende siempre aprendo palabras de la lengua española, algunas de ellas utilizadas en sudamérica, a menudo puedo sacar el significado por el contexto, sin embargo no dejan de llamar mi atención. He consultado la RAE para saber el significado de esas palabras nuevas, algunas de ellas son:

  • Daguerrotipo – “Alma parecía arrancada de un daguerrotipo, con su pulcro acento británico que había aprendido de la institutriz ratera”.
  1. m. Aparato utilizado para obtener imágenes por daguerrotipia.
  2. m. Fotografía obtenida por daguerrotipia.
  3. m. Daguerrotipia. El daguerrotipo fue sustituido por otras técnicas.

Daguerrotipia: técnica fotográfica primitiva mediante la cual las imágenes captadas con la cámara oscura se fijan sobre una chapa metálica convenientemente preparada.

  • Petiso – “De ser el más petiso de su clase alcanzó una estatura normal”.
  1. adj. Arg., Bol., Chile, Par., Perú y Ur. Dicho de una persona: Pequeña, baja, de poca altura. U. t. c. s.
  2. m. Arg., Bol., Chile, Par. y Ur. Caballo de poca alzada.
  • Afiche – “Se acordaba de que yo pintaba los afiches para las fiestas de la escuela”.
  1. m. cartel (lámina con inscripciones o figuras). U. m. en Am.

Estos son solo algunos de los términos que he querido destacar, pero aparte, hay dos frases cargadas de significado en la novela con las que quiero terminar esta entrada:

  • “Cualquiera con fanatismo, poder e impunidad puede transformarse en una bestia”: en este caso está hablando de las SS, Auschwitz y sucesos relacionados con esa parte de la Historia, pero bien podría aplicarse a hechos más actuales que han pasado en lugares diferentes.
  • “¿Por qué se habla tanto de tristezas y malestares y no de felicidad?”: estoy totalmente de acuerdo con este pensamiento, de hecho a veces digo que prefiero pensar en lo que tengo en vez de en lo que he perdido, y me parece que esta reflexión está muy relacionada con esta frase de la novela.