Reto cinco líneas – Octubre 2018

reto-5-lineasMe hace ilusión cada vez que llega octubre y escribo mi aportación para el reto cinco líneas que Adella Brac propone en su blog, porque es mi “cumple-reto”. Sí, este mes hace cuatro años que participo en este desafío, lo cual no solo me entusiasma por el hecho de crear un micro, sino también por la gente y los blogs que he descubierto gracias a las demás publicaciones que, poco a poco, se van sumando al post original de Adella. Y por supuesto, colaborar con ella, que siempre es un gusto.

Si no sabes de qué va esto, puedes echarle un vistazo a su blog, cuyo enlace he incluido más arriba, o al mío en este.

Este mes las palabras son contigo, síntoma y referencias, y con ellas se me ha ocuurido lo siguiente:

Ni contigo ni sin ti es siempre un síntoma de indecisión.

Esas eran las referencias que TyK había recibido sobre la persona que debía atender justo al llegar a su destino.

Qué podía hacer para que esa persona tomara una decisión por sí misma es lo que la tuvo entretenida durante las cinco horas de tren.

Anuncios

¿Crees que ya no tienes edad para publicar tu primera obra?

Autores de renombre publicaron sus primeras obras cuando estaban a punto de cumplir los 40 años, muchos incluso ya los habían pasado de sobra. Si eres de esos escritores que se ve mayor para publicar por primera vez, no te rindas. Mira cuándo les llegó la oportunidad a estos, seguro que conoces y has leído las obras de muchos de ellos:

img_1324

  • Toni Morrison: Ojos azules (1970), estaba a punto de cumplir los 40 cuando publicó est novela que la narra la historia de una niña negra que quería tener los ojos azules que veía en las muñecas de las niñas blancas.
  • Mark Twain: en 1865 tenía 30 años y publicó La célebre rana saltadora del distrito de Calaveras, un cuento de humor que salía en un semanario neoyorquino. Pero su consolidación le llegó con Las aventuras de Tom Sawyer en 1876, a la edad de 41 años.
  • J. R. R. Tolkien: le llegó el éxito a la edad de 62 años cuando publicó El señor de los anillos (1954), que fue ideada como una secuela de El hobbit, pero que acabó convirtiéndose en una historia mucho más extensa, de más alcance y bastante atractiva para el público.
  • Henry Miller: después de varias obras que no fueron bien acogidas, publicó Trópico de Cáncer en 1934 a la edad de 43 años, y cinco años después tuvo otro éxito con Trópico de Capricornio.
  • Raymond Chandler: a los 51 años publicó El sueño eterno (1939), una novela negra mediante la que presentó a su personaje más conocido, el detective Philip Marlowe.

Hay muchos otros escritores que alcanzaron el éxito a una edad avanzada: Marcel Proust, Harriet Doerr, Laura Ingalls Wilder… Así que no desistas, puede que el reconocimiento de tu obra esté pasada la barrera de los 40.

 

Reto cinco líneas – Septiembre 2018

reto-5-lineasEl reto cinco líneas de septiembre llega con las palabras primero, mientras y hecho. Para saber más visitad esta entrada de mi blog: Reto cinco líneas – Octubre 2014, mi primera aportación; y también podéis echarle un ojo al blog de Adella Brac.

¡Anímate y participa!

Mi propuesta para este mes es la siguiente:

Mientras él se ponía el primero en la fila, TyK seguía pensando que el hecho de ser el hijo del dueño no le daba derecho a tener ese comportamiento. Ella nunca le iba a dar la razón en aquellas situaciones en las que demostraba ser un niño de papá que conseguía todo a golpe de talonario. Por eso no la querían en la familia. Ella tenía principios.

 

Audiolibros

Hace unos años vino el libro digital, el e-book. Todos decían que iba a desbancar al libro tradicional, no espor dármelas de importante ni nada similar, pero yo siempre defendí que no, que el libro impreso nunca desaparecerá mientras sigamos existiendo amantes de la lectura. Es cierto que cada vez se lee menos, pero aún así somos muchos los que preferimos el olor de un libro, pasarlas páginas, escribir en los márgenes… Además, los libros en una estanterían llenan mucho más y dan una sensación de calor al hogar que no ofrecen otros adornos. Sí, para mí un libro no es un adorno, pero para mucha gente lo es.

img_1303

Yo misma tengo un Kindle, al que dediqué una entrada en mi otro blog que titulé “¡He venido a hablar de mi Kindle!“, homenajeando a Francisco Umbral en el conocido momento televisivo en 1993. Un Kindle que utilizo con mucha menos frecuencia que un libro en papel, a pesar de que me gusta leer en él, pero en su momento opté por utilizarlo para libros que son difíciles o imposibles de encontrar imprimidos, y para viajes largos en los que me llevo más de una lectura. En este sentido para mí es muy útil.

Pero ahora, bueno, desde hace unos años, tenemos el audiolibro, que no es más que una grabación del contenido de un libro leído en voz alta.

¿Qué opináis? Yo lo he intentado en tres ocasiones y no me llena. Dos de ellas fueron con obras que no conocía y tenía ganas de “leer”, como no me gustó no terminé ninguna de las dos; y otra con una que ya conocía, a ver si resultaba exitosa, pero tampoco. Para mí no es útil por varios motivos.

Como he comentado anteriormente, me gusta tener un libro entre las manos, la sensación al tacto y al olfato es muy agradable, pero aparte, cuando leo aprendo, y encuentro que no me sucede lo mismo escuchando. Quiero decir que ver la palabra escrita hace que la retenga mejor, y esto no es algo que yo me haya inventado ni que me pase a mí, sino que se trata de una cualidad del ser humano: nuestro cerebro retiene mejor una imagen que un sonido.

Sin embargo sí encuentro un audiolibro práctico para otro tipo de personas. Por ejemplo para aquellos que no saben leer, bien porque han llevado una vida sin posibilidades, bien porque aún no han aprendido por edad o cualquier otro motivo.

También a modo de cuento infantil, pero claro, en este caso es otro público y además se me antoja un poco raro saber que unos padres, abuelos, hermanos… no dedican tiempo a contar un cuento al pequeño de la casa. Pero bueno, ese es un terreno en el que no voy a entrar.

Para aquellas personas que quedan fuera de los dos casos ateriores, y también de los que amamos la lectura, es decir, los que dicen que no leen porque no tienen tiempo. Aunque en este caso también veo una pega, que ese tiempo que empleas en escuchar el audiolibro podrías usarlo para tener uno en la mano. Sí, ya sé, mientras escuchas uno puedes estar haciendo cosas como limpiar la casa, el coche, cocinar… Pero entonces, ¿le estás prestando toda la atención? Creo que no.

Desde hace un tiempo hay un anuncio en la tele de una app llamada Storytel.es, la cual no voy a probar debido a mis experiencias pasadas, que por cierto fueron con una aplicación que trae mi móvil. Pero sí quiero hablar de ella porque, buscando información he ido a parar a un post en su blog del cual quiero destacar tres cosas con las que no estoy de acuerdo.

Empezando por el título del post, “Los libros vuelven a la TV en España gracias a Storytel.es”, honestamente me resulta presuntoso y pedante apropiarse de este hecho, lo cual ya me indica en qué términos se va a desarrollar el contenido de la entrada.

En segundo lugar, dice “Como es lógico, pensamos que esta nueva forma de lectura es una fantástica manera de conseguir lectores y el medio televisivo una herramienta de comunicación muy potente para crear la masa crítica necesaria que propicie la dinamización de un sector en auge como es el del audiolibro. La combinación es perfecta, ¿no te parece, querido/a audiolector/a?” y, un par de párrafos más abajo insiste ccon “hemos apostado por el hasta ahora considerado como medio más eficaz para llegar a una gran audiencia para a dar a conocer una nueva forma de leer“.

Esto no es “una nueva forma de leer” porque no es una lectura, la persona que lee no es la que descarga el libro para escucharlo, en todo caso esto es una nueva forma de contar historias o cuentos, como he indicado con anterioridad. Y por el mismo motivo, utilizar el término “audiolector” no me parece correcto, que por cierto la RAE no lo registra.

Lo tercero que ha llamado mi atención negativamente es este párrafo que dice “Nos hemos informado y todo parece indicar que desde hace más de un lustro no se ve en las pantallas de TV una gran campaña publicitaria a nivel nacional y regional que tenga que ver con el mundo del libro y la lectura. Gracias a la plataforma de audiolibros Storytel.es, la lectura vuelve a la televisión”.

Hay o ha habido varios programas de TV dedicados a la literatura, pocos en comparación con otro tipo de espacios. Es cierto que no son una gran campaña publicitaria como dice el artículo del blog de esta app, pero dan publicidad a los libros y autores de los que habla. Seguro que os suenan programas como Página dos, ConvénZeme o Libros con uasabi, entre otros.

En TV también hay pequeños espacios dedicados a los libros, aunque solo sea porque algún autor ha ganado un premio.

Con esto quiero decir que, cuando los de la app señalan que hace más de un lustro que no se ve en la tele una campaña sobre libros o literatura, me parece excesivo y pretencioso porque, como hemos visto, sí ha habido cosas, algunas de las cuales siguen vigentes. Ojalá fueran muchas más, pero en formato de programas no de espacios publicitarios.

Por otra parte, la radio también dedica espacios a la literatura con Cultura con Ñ, Pompas de papel o Biblioteca básica, por nombrar algunos. Y se emiten en radios tan dispares como RNE, Radio Euskadi, Radio 5… Aparte, muchos programas de radio tienen un espacio dedicado a la cultura, donde la literatura tiene cabida, un ejemplo que me viene ahora a la cabeza es La rosa de los vientos, donde siempre hay un hueco para hablar de un libro, ya se trate de una novela, un poemario, una obra de teatro… y el tema no importa, allí invitan al autor y, si su asistencia no es posible, se habla de la obra y de quien la escribió.

Otro ejemplo de programas dedicados a la literatura lo encontramos en Internet, donde hay emisiones como Léeme, Leyendo hasta el amanecer o Todos los libros, un libro. Donde se habla de libros, autores, literatura, reseñas…

En definitiva, los audiolibros están bien y que haya aplicaciones como esa también, pero al igual que sucedió con los e-books, no creo que vayan a quitarle el puesto a un libro en papel y tampoco pienso que se trate de herramientas para fomentar la lectura.

Yo encontré el equilibrio entre el formato en papel y el digital, como indico en una entrada en este blog titulada “Tener libros“. ¿Lo encontraré con el “auricular”?

Reto cinco líneas – Agosto 2018

reto-5-lineasEste mes Adella Brac nos propone las palabras páginas, antes y nació. Me gustaría haber continuado donde lo dejé el mes anterior, pero con estas palabras no sé si lo conseguiré.

TyK se acercó a su vecino, quería saber si necesitaba su ayuda. Cuando llegó al borde del acantilado notó que lloraba, se sentó a su lado y vio que estaba arrancando las páginas de un libro, al cabo de unos minutos él le dijo: “este diario nació antes que yo, con mi abuela, mi madre lo continuó; sin embargo, yo no he sido capaz de redactar ni siquiera una parte de mi triste vida. No merezco tenerlo”.

Si quieres saber qué pasó en el reto anterior pincha aquí, y si te animas a participar, pásate por este enlace.

Reto cinco líneas – Julio 2018

reto5lineas-plata-2018¿Pensábais que fallaría? Pues no, aquí estoy con la aportación de este mes, que además viene con premio. Sí, Adella Brac ha concedido la medalla de plata a este blog, así que… ¿Cómo no iba a escribir el micro de este mes?

 

Las palabras propuestas son balcón, sentado y menor, así que vamos al lío:

TyK estaba asomada al balcón, simplemente quería disfrutar de las preciosas vistas a los acantilados y de la brisa marina de la Manga del Mar Menor que la refrescaba aquella tarde calurosa de julio.

De repente vio sentado a su vecino, al borde del acantilado. ¿Qué haría allí?

Si no sabes de qué va esto pincha aquí y anímate a participar.

¡Gracias por el galardón, Adella!

reto-5-lineas

Femenino y masculino

equality-2110561_960_720¿Dices niños y niñas, doctoras y doctores, maestros y maestras…?

Quizá deberías darte un paseo por las reglas gramaticales de la lengua española y descubrir que en español el plural en masculino implica ambos géneros, por lo que al dirigirte al público no es necesario ni correcto decir “ministros y ministras”, a pesar de que se use de manera común en la política y el periodismo.

Por otra parte, también deberías saber que decir las palabras que aluden a ambos géneros solo es correcto cuando el femenino y el masculino son términos diferentes, como por ejemplo damas y caballeros, yegua y cabajo, mujer y hombre, vaca y toro…

Otra cosa es que quieras sumarte a la mole y digas barbaridades como portavoza o miembra, aunque podemos seguir con astronauto, poeto, taxisto, fisioterapeuto, masajisto, maquinisto…

A la hora de escribir estos cometen los mismos errores, algunos hacen algo que es incluso peor, como usar una X o @ para palabras como “todos”, ¿alguien me dice cómo se pronuncia “tod@s” y “todxs”, por favor?

La guerra de sexos no está en el idioma sino en el uso que cada cual hace de él. ¡Hablemos bien que cuesta poco y dice mucho!