“Novelas ejemplares” de Cervantes

img_1368Tengo que reconocer que he perdido la práctica leyendo el castellano de Cervantes, lo cual ha significado que he tardado en leer este libro más de lo previsto.

Novelas ejemplares es una recopilación de 12 narraciones breves escritas por el autor antes de su gran obra El Quijote. En ellas Cervantes recurre a diferentes temáticas, por ejemplo en Rinconete y Cortadillo usa un tono satírico para criticar varios aspectos sociales de su época; también aproovecha para denunciar la corrupción social con la historia El coloquio de los perros; otro tema tratado es el amor en La gitanilla.

Otras temáticas tratadas en sus relatos son los viajes: se demuesttra el gran conocimiento de Italia del autor en las narraciones El licenciado Vidriera, La fuerza de la sangre y La señora Cornelia. También relacionado con sus múltiples viajes tenemos La ilustre fregona.

Las Novelas ejemplares se pueden considerar ejemplares desde un punto de vista moral, ya que no incitan a mal actuar y sí al entretenimiento, sin embargo, también hay que considerar ejemplares desde el punto de vista literario, ya que fue el primero en escribir novela corta en nuestro idioma. Por ello, esta recopilación sirve de ejemplo en cuanto al fondo y a la forma, y de ahí que os anime a leerlas y así poder haceros vuestra propia idea de lo que el escritor intentaba transmitirnos con sus relatos.

Cuando leo libros de épocaspasadas, en este caso del s. XVI, aprendo vocabulario que muchas veces está en deuso o se utiliza para algo muy singular.

En esta ocasión quiero compartir “asotiles”, usada en La gitanilla:

“Ea, niña”, dijo la gitana vieja, “no hables más; que has hablado muhco y sabes más de lo que yo te he enseñado; no te asotiles tanto, que te despuntarás, habla de aquello que tus años permiten, y no te metas en altanerías, que no hay ninguna que no amenace caída”.

Asotilar significaba sutilizar en el sentido de afinar, y en efecto, se trata de una  palabra en desuso.

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“El amante japonés” de Isabel Allende

img_1336Tengo que reconocer que esta novela me ha sorprendido gratamente ya que la esperaba más romántica y no, aunque tiene sus toques que para eso se titula El amante japonés, pero Isabel Allende hace uso de su experiencia y gran bagage literario para relatar los sucesos de tal manera que no se hacen pesados ni melosos. ¡Gracias!

Como algunos sabéis, soy admiradora de Isabel Allende, de hecho tengo todos sus libros, incluido alguno que fue retirado y del que hablaré en otro momento, pero mi admiración no me ha parado a la hora de hacerle alguna crítica negativa y eso se puede comprobar en este mismo blog, ya que no es la primera vez que escribo sobre ella: El juego de Ripper y El sexo y yo son entradas que publiqué como parte de unos retos delectura en los que participé hace un tiempo.

La lectura es amena porque el libro está organizado en capítulos cortos conectados unos con otros por la relación existente entre los diferentes personajes y las distintas tramas que cuentan las vivencias de los protagonistas. Es cierto que hay saltos temporales y de escenarios dentro de una misma época, sin embargo el lector nunca pierde el hilo.

Los personajes, los escenarios y la trama de esta novela aseguran una vez más el estilo de la autora: tintes hispanos, escenas en EE.UU., costumbrismo racial, lo mágico, la simbología, la mezcla de razas… Una mezcla marca de la casa, un sello de sus raíces sudamericanas tan bien contado que engancha al lector hasta el final.

En las lecturas de Isabel Allende siempre aprendo palabras de la lengua española, algunas de ellas utilizadas en sudamérica, a menudo puedo sacar el significado por el contexto, sin embargo no dejan de llamar mi atención. He consultado la RAE para saber el significado de esas palabras nuevas, algunas de ellas son:

  • Daguerrotipo – “Alma parecía arrancada de un daguerrotipo, con su pulcro acento británico que había aprendido de la institutriz ratera”.
  1. m. Aparato utilizado para obtener imágenes por daguerrotipia.
  2. m. Fotografía obtenida por daguerrotipia.
  3. m. Daguerrotipia. El daguerrotipo fue sustituido por otras técnicas.

Daguerrotipia: técnica fotográfica primitiva mediante la cual las imágenes captadas con la cámara oscura se fijan sobre una chapa metálica convenientemente preparada.

  • Petiso – “De ser el más petiso de su clase alcanzó una estatura normal”.
  1. adj. Arg., Bol., Chile, Par., Perú y Ur. Dicho de una persona: Pequeña, baja, de poca altura. U. t. c. s.
  2. m. Arg., Bol., Chile, Par. y Ur. Caballo de poca alzada.
  • Afiche – “Se acordaba de que yo pintaba los afiches para las fiestas de la escuela”.
  1. m. cartel (lámina con inscripciones o figuras). U. m. en Am.

Estos son solo algunos de los términos que he querido destacar, pero aparte, hay dos frases cargadas de significado en la novela con las que quiero terminar esta entrada:

  • “Cualquiera con fanatismo, poder e impunidad puede transformarse en una bestia”: en este caso está hablando de las SS, Auschwitz y sucesos relacionados con esa parte de la Historia, pero bien podría aplicarse a hechos más actuales que han pasado en lugares diferentes.
  • “¿Por qué se habla tanto de tristezas y malestares y no de felicidad?”: estoy totalmente de acuerdo con este pensamiento, de hecho a veces digo que prefiero pensar en lo que tengo en vez de en lo que he perdido, y me parece que esta reflexión está muy relacionada con esta frase de la novela.

 

 

 

“Los años de peregrinación del chico sin color” de H. Murakami

img_1319Título largo donde los haya… Los años de peregrinación del chico sin color fue publicada por Haruki Murakami en 2013, en tan solo un mes y medio vendió más de un millón de copias en Japón. En esta ocasión el autor narra una historia más terrenal, dejando atrás los elementos fantásticos a los que nos tiene acostumbrados para dar paso a un pasado melancólico, nostálgico con tintes del pensamiento “cualquier tiempo pasado fue mejor” dadas las vivencias del protagonista, Tsukuru Tazaki, que es el chico sin color. Pero aun así, Murakami introduce elementos que se escapan a la realidad, como el desdoblamiento del tiempo que vemos en las realidades alternas que relata el protagonista o los sueños premonitorios, elementos mediante los cuales el autor se mantiene fiel a su estilo.

A lo largo de la novela se tratan temas de importancia vital para el ser humano: la amistad, la muerte, el sexo o la soledad son las obsesiones que Murakami trata en casi todas sus obras y en esta son las principales preocupaciones del protagonista de la misma. Es por ello que me han llamado la atención frases como “Los objetivos concretos simplifican la vida” dicha por Sara, la única chica que al protagonista parece interesarle para tener una vida en común ya que las demás relaciones que ha tenido no han funcionado, según él mismo, a partes iguales por su lado y por el de las mujeres. Al final de la novela parece que el acercamiento con final feliz va a suceder, sin embargo Murakami lo deja abierto a interpretaciones, para mí no llegó a pasar porque el protagonista no ha resuelto sus miedos.

La otra frase es “Perdona que te lo diga, pero encontrar un tema de interés específico en la vida ya me parece suficiente logro”, pronuncada por Haida, un chico al que Tsukuru conoció en la piscina universitaria en Tokio, y con el que forjó una amistad que se deshizo de la misma manera que volvió, sin ton ni son y sin explicaciones.

Con Los años de peregrinación del chico sin color he aprendido palabras como:

-Granjeó: “Aquel trabajo desinteresado y tenaz les granjeó el reconocimiento de todo el mundo, e incluso aparecieron en la prensa”.

Según la RAE:

De granja y -ear.

1. tr. Captar, atraer, conseguir. Se granjeó la confianza de su suegro.Sus méritos le granjearon un puesto en el ministerio.

2. tr. Mar. Ganar, con relación a la distancia o al barlovento.

3. tr. desus. Obtener ganancias negociando con ganados u otros objetos de comercio.

4. tr. desus. Cultivar con esmero las tierras y heredades, cuidando de la conservación y aumento del ganado.

-Contrito: “El recepcionista, con gesto pensativo, hizomemoria, y luego meneó la cabeza hacia los lados, contrito”.

Según la RAE:

Del lat. contrītus.

  1. adj. Que siente contrición.

Contrición

Del lat. contritio, -ōnis.

  1. f. Arrepentimiento de una culpa cometida.
  2. f. Rel. En el catolicismo, dolor de haber ofendido a Dios, por el amor que se le tiene.

 

Para terminar, uno de los detalles que he notado en esta novela y que me encantan es la cantidad de alusiones literarias y musicales que Murakami pone en manos de los diferentes protagonistas, de hecho hay una obra musical para piano que está estrechamente relacionada con una parte de la trama y a la que se hace alusión en multitud de escenas que implican a diferentes personajes de la novela. Esta es una característica común en muchas novelas de Murakami, como por ejemplo After Dark, cuyo título fue sacado de la pieza de jazz “Five Spot After Dark”, de Curtis Fuller.

 

 

 

 

“El monarca de las sombras” de Javier Cercas

De nuevo mi admirado Cercas tiene un hueco en este blog. La primera fue con El impostor, la segunda con Soldados de Salamina, y en esta ocasión se trata de El monarca de las sombras, novela que leí hace justo un año, y de la que no he querido escribir hasta ahora porque necesitaba asumir todo el contenido histórico y entender las razones que el autor da para haberla escrito. El propio Cercas dice que ha tardado mucho en escribirla, y yo digo que he tardado mucho en hablar de ella.

Este libro tiene que ver con Soldados de Salamina, como el propio Cercas indica en muchas de sus entrevistas, por ejemplo la que comparto más arriba. Sin embargo, para mí no es una continuación, no es una segunda parte, como he leído y escuchado en más de una ocasión. Ambas novelas se pueden leer de manera independiente, de hecho se puede entender esta sin haber leído la anterior, lo que sucede es que la temática está estrechamente relacionada: la guerra civil.

img_1295Como suele sucederme con los libros de Javier Cercas, El monarca de las sombras me ha aportado unos conocimientos históricos fascinantes sobre la historia que narra. En este caso los personajes son reales: su familia, su pueblo, sus antepasados, su vida actual… Por eso podemos ver algo así como dos narradores: uno es el personaje del narrador existente en cualquier novela, aquel que te va contando la trama del libro, el que se basa en la historia de España y la documentación que está a su alcance; y otro es el propio Cercas, en mi opinión más importante que el otro ya que cuenta lo que siente, su presente, por qué decide escribir esta novela y cómo es el proceso que sigue para conseguir su fin.

En este sentido El monarca de las sombras me parece una novela peculiar y muy diferente a las que estamos acostumbrados a leer, es cierto que hay muchas con un narrador en primera persona, quizás es similar a lo que estamos comentando; y también tenemos las autobiografías, pero en este caso se trata de la vida, tu propia vida o una parte de ella. En este caso no tengo la misma impresión porque Cercas reconstruye la historia de un familiar anónimo y cuenta cómo lo vive.

El lector de esta novela se va a encontrar diferentes referencias literarias, como por ejemplo Soldados de Salamina, novela del propio autor. También se mencionan otros libros y autores como son la Ilíada y la Odisea, ambas de Homero, a las que Javier Cercas cita en varias ocasiones a partir de la página 260, comparando los protagonistas de ambas con Manuel Mena, el protagonista de la historia que Cercas intenta reconstruir a través de su novela. Además cita un pasaje del Canto XI de la Odisea:

No pretendas, Ulises preclaro, buscarme consuelos

de la muerte, que yo más querría ser siervo en el campo

de cualquier labrador sin caudal y de corta despensa

que reinar sobretodos los muertos que allá fenecieron.

Una conexión entre Ulises, Aquiles y Manuel Mena desencadena el título de la novela. No voy a desvelar todo el contexto que lleva a Cercas a hacer esta relación.

En otro momento de la novela nombra El desierto de los tártaros, cuando el narrador-protagonista, Javier Cercas, está con su madre en un momento muy importante e íntimo de la relación entre ellos y del viaje que hacen para descubrir más datos sobre Manuel Mena.

Para terminar con las alusiones literarias, cuando Cercas va en coche a su pueblo natal junto con David Trueba, en un momento del viaje su amigo cita al escritor serbio Danilo Kis y su cuento titulado “Es glorioso morir por la patria”, y casi al final vuelve a hacer referencia a él cuando recuerda su conversación con Trueba con motvo de los momentos de reflexión de por qué ha escrito la novela, de la vida y muerte de Manuel Mena.

Los libros de Javier Cercas siempre me enseñan mucho vocabulario, y este no ha sido menos. De El monarca de las sombras he aprendido palabras como “Tabor”, sinónimo de batallón y que es una unidad militar del ejército colonial español. Yo no estoy familiarizada con los términos militares,por eso en este sentido hay muchos vocablos que he tenido que buscar.

Nunca había visto escritas palabras como “escarpadura” y “vagaroso” por el contexto y por su raíces se sacan sus significados, pero para mí son nuevas.

Quiero terminar con un párrafo que para mí es el clímax de la novela y que está relacionado con la reflexión sobre la Ilíada y la Odisea y la relación de sus protagonistas con Manuel Mena que he mencionado más arriba:

“Que tío Manolo no murió por la patria, mamá. Que no murió por defenderte a ti ni a tu abuela Carolina y a tu familia. Que murió por nada, porque le engañaron haciéndole creer que defendía sus intereses cuando en realidad defendía los intereses de otros y que estaba jugándose la vida por los suyos cuando en realidad solo estaba jugándosela por otros. Que murió por culpa de una panda de hijos de puta que envenenaban el cerebro de los niños y los mandaban al matadero. Que en sus últimos días o semanas o meses de vida lo sospechó o lo entevió, cuando ya era tarde, y que por eso no quería volver a la guerra y perdió la alegría con que tú lo recordarás siempre y se replegó en sí mismo y se volvió solitario y se hundió en la melancolía. Que quería ser Aquiles, el Aquiles de la Ilíada, y a su modo lo fue, o al menos lo fue para ti, pero en realidad es el Aquiles de la Odiseaa, y que está en el reino de las sombras maldiciendo ser en la muerte el rey de los muertos y no el siervo en la vida. Que su muerte fue absurda”.

 

“Patria” de Fernando Aramburu

Esta novela tiene muchas cosas especiales, quizá por eso escribo esta entrada casi un año después de su lectura.

Enseguida que se publicó llamó mi atención y justo para mi cumpleaños de 2017, mi amiga Marga, del blog Libros y excursiones, me lo regaló y encima con la firma y dedicatoria del autor, sin duda dos de las características especiales de este libro que nada tienen que ver con el contenido, sí con el autor, ya que me lo dedicó.

He reflexionado mucho sobre el contenido de este post por varios motivos. Uno de ellos es que no quería escribirlo nada más terminar la lectura porque prefería madurarlo en mi cabeza. Hay libros que te hacen pensar y para mí este es uno de ellos debido a la trama que Aramburu nos plantea, en mi opinión se trata de una realidad que se puede haber sufrido en el seno de cualquier familia vasca, aunque en este caso no he leído ni escuchado que la novela se base en hechos reales, me consta, por lo que conozco de la sociedad del País Vasco, que situaciones como esta se han dado.

Es una manera muy inteligente de acercarnos a la sociedad vasca, de explicarnos qué sucede, cómo se lo toman las familias. Poner voz a la calle es muy importante y Aramburu lo hace de forma magistral.

Como no quiero hablar más del contenido, ya que no es mi estilo hacer resúmenes de los libros que leo, quiero centrarme en el estilo: sencillo, directo y justo. Hace muy fácil, rápida y amena la lectura de la novela a pesar de sus 642 páginas, número que a mucha gente debe echar para atrás en un principio, sin embargo a mí se me hizo corta, la leí en dos tardes y eso es gracias al autor, cuyas palabras podéis escuchar de su propia voz en este vídeo.

La idea de Fernando Aramburu de dividir la novela en capítulos cortos en los que se van narrando las diferentes escenas y situaciones de la sociedad vasca a través de los personajes elegidos agiliza la lectura.

El vocabulario sencillo y de la calle, reflejo de la gente del momento en el que se enmarca la historia llega y atrapa al lector incluso cuando utiliza términos en euskera, que a mí me son familiares sin ser mi lengua.

La manera de narrar engancha. Poco a poco te vas introduciendo en la trama, te identificas con los personajes y sientes lo que sucede como algo tuyo.

Estos tres últimos puntos hacen que para mí Patria sea el mejor libro que he leído en mucho tiempo, no solo en el año que he comentado al principio, sino bastante más. Aramburu lo ha concebido de tal manera que conmueve al lector, que le llega y por eso están bien merecidos los premios que ha recibido y la cantidad de ejemplares vendidos. En mi opinión esta novela tiene toda la pinta de convertirse en un clásico de la literatura española, seguro que queda mucho para eso, pero qué más da, este libro vino para quedarse y lectores como yo nos quedamos con ganas de más.

Para terminar, quiero empezar una sección en las entradas del blog en la que incluiré palabras u otras cosas que haya aprendido de la lectura. Se me ocurrió que no hay otra manera más acertada de inaugurarla que con Patria, la mejor novela que he leído desde hace varios años y que, hasta el momento, ninguna otra ha superado, y eso que he leído libros muy buenos desde que terminé este, pero el listón está demasiado alto.

Así que… Con Patria he aprendido…

La palabra “cagaprisas”, está en el segundo párrafo de la página 230, y Aramburu la usa en el siguiente contexto:

Miren le advirtió que iba a llegar tarde. Él le echó una mirada de alarma al reloj. Qué tarde ni ocho cuartos si aún faltaba media hora. La llamó cagaprisas. ¿Beso de despedida? No tenían costumbre.

Puede que esta palabra sea muy utilizada en diferentes zonas de España, sin embargo para mí es nueva, aunque su significado se saque por el contexto, se trata de un término que nunca había oído ni leído. Según la RAE, un cagaprisas es una “persona impaciente, que siempre tiene prisa”.

También he aprendido la expresión “pujo de llanto”, en el último párrafo de la página 261:

Nerea guardó un silencio digno. Segura de que había vencido el pujo de llanto, se atrevió a mirar a los ojos del picoleto.

De nuevo un término cuyo significado se sabe por el contexto, sin embargo para mí “pujo” es nuevo asociado a la palabra “llanto”. Yo conocía la palabra pujo como derivada del verbo pujar, sin embargo el contexto me da otra acepción, y la RAE nos ofrece las siguientes:

  1. m. Gana continua o frecuente de defecar o de orinar, con gran dificultad de lograrlo y acompañada de dolores.
  2. m. Gana violenta de prorrumpir en un afecto exterior, como la risa o el llanto.
  3. m. Deseo eficaz o ansia de lograr un propósito.
  4. m. coloq. Intento, conato, propósito, tendencia.

pujo de sangre

  1. m. pujo en deposiciones sanguinolentas o de moco y sangre.

a pujos

  1. loc. adv. coloq. Poco a poco, con dificultad.

img_1302-1Volviendo a lo que comenté justo al principio de que este libro es especial y teniendo en cuenta lo que he aprendido con él, quiero terminar diciendo gracias Fernando Aramburu por escribir semejante obra; gracias por enriquecer mi vocabulario; gracias por acercarme un poco más a la sociedad e historia de Euskadi, que tanto respeto y me gusta; gracias por haberme hecho pasar dos tardes de lectura apasionantes. Parafraseando lo que te dije en Twitter: me he quedado con ganas de más Patria.

“Neurogénesis” de Lluvia Beltrán

Hace casi tres años que compré esta novela, aunque estaba segura de que no la leería hasta un tiempo después, no sabía cuánto. Sin embargo, sí tuve la ocasión de hacerle una pequeña entrevista a la autora, que para eso somos amigas y tengo que sacarle partido ja ja. Así que si quieres conocer un poco más a Lluvia Beltrán, y además te apetece saber algunos detalles de Neurogénesis que no voy a comentar en esta entrada, lee la publicación titulada “La escritora más de cerca: Lluvia Beltrán” en este mismo blog.

Y por fin llegó el día.

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Foto de Estefanía Alfonso

Muchas son las entradas que he leído en diferentes blogs sobre esta novela a lo largo de estos algo más de tres años que hace que se publicó, y, honestamente, no recuerdo ninguna negativa. Tranquila, Lluvia, esta tampoco lo será.

Es la segunda novela en papel que leo de esta autora, la primera fue Fotografiar la lluvia, de la que también escribí una entrada. Fue un post original, que nada tiene que ver con la típica reseña de cualquier lectura, en este blog no se hace eso porque opino que los que quieran saber de qué va un libro que lo lean, yo no voy a resumirlo, simplemente daré mi opinión y destacaré lo que me haya llamado más la atención.

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Foto de Estefanía Alfonso

Recuerdo que de la primera novela que leí dije que “El estilo es sencillo y quizás no está aún muy marcado dado que estamos hablando de una escritora novel”, ¿sigue siendo una escritora novel? No lo sé, pero sí he notado un cambio, qué digo, un gran cambio. En esta ocasión veo una narración más madura, y me he fijado bien ya que, a petición de la propia autora, he leído la novela lápiz en mano ya que me dijo que tiene en mente reeditarla y que acepta las sugerencias, así que me puse manos a la obra. ¡Nunca mejor dicho!

Las cosas que he encontrado en esta lectura tan concienzuda las dejo para Lluvia y para mí, lo siento, pero eso queda en la parte privada. En cuanto a lo demás, como he indicado en el párrafo anterior, Lluvia ha madurado, ha crecido como escritora y eso me encanta porque la veía capaz de superar su primera obra y aquellas historias cortas que he tenido ocasión de leer, y sí, lo ha conseguido. ¡Enhorabuena! Noto ese crecimiento a la hora de construir los personajes: el vínculo entre unos otros, la presentación al lector, sus apariciones y desapariciones en la trama, los diálogos y las descripciones.

Por otro lado, esa madurez también queda latente en la estructura de la obra, me refiero a su distibución en capítulos y cómo estos se dividen a su vez. Están bien marcadas las diferencias, los cambios de escenario, de época, de trama, incluso de personaje. Esto hace que seguir la narración sea fácil para el lector y no haya necesidad de saber de qué se estaba hablando cuando se retoma una de las historias.

Hay dos frases que han llamado especialmente mi atención: “No voy a seguir luchando por un pueblo que trata de robarme mientras estoy debilitada” (al final del capítulo 16) y “Una nueva lucha acaba de empezar”, con la que la escritora cierra la novela. En mi opinión ambas frases están cargadas de significado y definen a la perfección esa lucha política, económica, social, sanitaria, cultural que refleja la novela a través de su protagonista, la chica de los ojos verdes cuyo nombre no voy a desvelar.

Las palabras en ambas frases encierran un pensamiento relacionado con la ideología del personaje principal que se puede trasladar a cualquiera que haya vivido una situación de injusticia, no tiene por qué ser exactamente la misma que se narra en la novela.

Para terminar, el relato en sí me ha gustado, me refiero a la historia que se cuenta a través de los distintos personajes y la relación existente entre ellos. Se refleja una realidad que parece lejana, pero que no lo está tanto, es verdad que en la novela podemos verla un poco exagerada, pero ¿quién dice que eso no esté sucediendo en alguna parte?

 

El diario de Anne Frank

He tenido el placer de leer esta historia en dos ocasiones. La primera de ellas fue hace nueve años, cuando compré la novela de género narrativo; mientras que segunda ha sido hace unos meses, cuando una amiga me prestó la novela gráfica.

¿Qué lectura me ha gustado más?

Ambas, porque en la segunda no se ha perdido la esencia de la historia narrada en el diario.

Mucha gente piensa que los cómics no son un trabajo serio, que no son obras como las de cualquier otro género literario, y yo no lo entiendo.

Un tebeo es una obra literaria que, además del contenido escrito, tiene el gráfico. Las ilustraciones enriquecen el texto que lógicamente es más breve que en narrativa, pero ahí está lo fabuloso de este género.

En el caso de esta historia, hay un estupendo trabajo de documentación y eso no solo se nota en los textos, en los diálogos entre los personajes, o en los propios pensamientos de la protagonista, sino también en las magníficas ilustraciones que ayudan a poner cara a todos los personajes, a entenderlos, a imaginarnos situaciones y a comprender la trama de mejor forma.

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Contestando de nuevo a la pregunta que me he planteado vuelvo a decir que me han gustado ambas, porque las he leído en épocas diferentes de mi vida y, por lo tanto, las he interpretado de maneras distintas cada vez. Digamos que el mensaje me ha llegado de dos formas.

Pero quiero hacer hincapié en que la novela gráfica, a pesar de ser más breve en cuanto al texto, ha sabido respetar las partes más importantes de la trama por lo que, en mi opinión, la adaptación es magistral.

En cuanto a la temática, las dos obras tocan los puntos que Anne describe en su diario: ella es una chica popular venida a menos debido a las leyes nazis, el deterioro de los judíos usando como ejemplo su propia familia, la continua comparación que hace de sí misma con su hermana.

La mejora de Anne en su escritura con el paso de los años también se refleja en la novela gráfica, es por ello que los autores, Ari Folman y David Polonsky, han decidido dejar intactas algunas páginas del texto original, sacrificando de esta manera la ilustración de las mismas. Pero esto ha valido la pena, desde mi punto de vista, ya que enriquece, aún más si cabe, su trabajo como autores de cómics.