“Sauce ciego, mujer dormida” de H. Murakami

img_1398De nuevo tenemos a Haruki Murakami en este blog, esta vez con Sauce ciego, mujer dormida, una obra compuesta por veinticuatro relatos cortos en los que el autor nos presenta una serie de personajes que afrontan situaciones de dolor, se enfrentan al amor, a la melancolía y a sus males rodeados de elementos fantásticos.

El autor se pasea entre la realidad y el sueño con música de jazz de fondo, lo cual crea un ambiente enrarecido en torno a las situaciones que describe.

Las ironía y los toques de humor al más puro estilo Murakami hacen de estos relatos una obra de entretenida lectura, a veces complicada por las metáforas rebuscadas del autor japonés.

A lo largo de todas las historias hay frases que han llamado poderosamente mi atención, pero es en el primer relato, que precisamente da nombre a la obra, el que contiene algunas de las que más me han impactado:

“Mientras conducía, mi amigo cantaba una cancioncita estúpida a voz en cuello”. Son numerosas las alusiones musicales en las obras de H. Murakami. En esta ocasión no iba a ser menos, aunque no he querido destacar obras en concreto, sino el hecho de que alguien cante, el hecho de que uno de los personajes entone una canción.

“El cáncer era el reflejo de la vida de quien lo padecía”. Es como si la persona que lo padecía se lo mereciera. Sencillamente es impactante.

Aparte de las frases mencionadas más arriba, hay otras que marcan de forma clara el estilo del autor.

“La televisión tiene, como mínimo, un punto positivo -dijo él tras reflexionar unos instantes-. La puedes apagar cuando quieres. Y, aunque lo hagas,  nadie va a quejarse”. Frase que, en mi opinión, encierra una gran crítica a la “caja tonta”, como vulgarmente llamamos a la tele no sin falta de razón. La ironía y el humor de Murakami están concentradas en estas líneas.

“El champán no sirve para nada. Lo único que cuenta es el momento de descorchar la botella”. Otra con gran carga de humor y simbolismo.

En cuanto a las palabras que he aprendido con esta obra:

-Disquisiciones: “No había ningún pesado, nadie se empeñaba en presentarte a nadie, no cabía la posibilidad de encontrarte atrapado en largas disquisiciones de media hora sobre cómo la dieta vegetariana puede llegar a curar el cáncer”.

Según la RAE, disquisición deriva del vocablo latino disquisitio y tiene dos acepciones. La primera alude a un análisis exhaustivo que se realiza de algo, estudiando sus diversos componentes o partes de manera detallada. Y la segunda puede referirse a una divagación o un palabrerío.

-Ponsetia: “Sobre la mesa, un cenicero recién lavado y una maceta con una ponsetia”. Está claro que por el contexto se deduce que es una planta, pero, ¿cuál? Para una ignorante en la flora como yo es una palabra y una especie nueva. En esta ocasión no he encontrado la palabra tal cual está en el libro, sin embargo he dado con una parecida poinsettia, y me he llevado una sorpresa al ver que esta segunda es la que conocemos como flor de pascua (justamente con las Navidades a la vuelta de la esquina, ha sido totalmente casual).

Para terminar, quiero dar un toque musical a esta entrada. Se trata de la canción Auld Lang Syne, la versión que comparto es una versión folk interpretada por Dougie MacLean. Se trata de un tema de despedida, incluso en la obra es usado para ello.

 

 

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“Los años de peregrinación del chico sin color” de H. Murakami

img_1319Título largo donde los haya… Los años de peregrinación del chico sin color fue publicada por Haruki Murakami en 2013, en tan solo un mes y medio vendió más de un millón de copias en Japón. En esta ocasión el autor narra una historia más terrenal, dejando atrás los elementos fantásticos a los que nos tiene acostumbrados para dar paso a un pasado melancólico, nostálgico con tintes del pensamiento “cualquier tiempo pasado fue mejor” dadas las vivencias del protagonista, Tsukuru Tazaki, que es el chico sin color. Pero aun así, Murakami introduce elementos que se escapan a la realidad, como el desdoblamiento del tiempo que vemos en las realidades alternas que relata el protagonista o los sueños premonitorios, elementos mediante los cuales el autor se mantiene fiel a su estilo.

A lo largo de la novela se tratan temas de importancia vital para el ser humano: la amistad, la muerte, el sexo o la soledad son las obsesiones que Murakami trata en casi todas sus obras y en esta son las principales preocupaciones del protagonista de la misma. Es por ello que me han llamado la atención frases como “Los objetivos concretos simplifican la vida” dicha por Sara, la única chica que al protagonista parece interesarle para tener una vida en común ya que las demás relaciones que ha tenido no han funcionado, según él mismo, a partes iguales por su lado y por el de las mujeres. Al final de la novela parece que el acercamiento con final feliz va a suceder, sin embargo Murakami lo deja abierto a interpretaciones, para mí no llegó a pasar porque el protagonista no ha resuelto sus miedos.

La otra frase es “Perdona que te lo diga, pero encontrar un tema de interés específico en la vida ya me parece suficiente logro”, pronuncada por Haida, un chico al que Tsukuru conoció en la piscina universitaria en Tokio, y con el que forjó una amistad que se deshizo de la misma manera que volvió, sin ton ni son y sin explicaciones.

Con Los años de peregrinación del chico sin color he aprendido palabras como:

-Granjeó: “Aquel trabajo desinteresado y tenaz les granjeó el reconocimiento de todo el mundo, e incluso aparecieron en la prensa”.

Según la RAE:

De granja y -ear.

1. tr. Captar, atraer, conseguir. Se granjeó la confianza de su suegro.Sus méritos le granjearon un puesto en el ministerio.

2. tr. Mar. Ganar, con relación a la distancia o al barlovento.

3. tr. desus. Obtener ganancias negociando con ganados u otros objetos de comercio.

4. tr. desus. Cultivar con esmero las tierras y heredades, cuidando de la conservación y aumento del ganado.

-Contrito: “El recepcionista, con gesto pensativo, hizomemoria, y luego meneó la cabeza hacia los lados, contrito”.

Según la RAE:

Del lat. contrītus.

  1. adj. Que siente contrición.

Contrición

Del lat. contritio, -ōnis.

  1. f. Arrepentimiento de una culpa cometida.
  2. f. Rel. En el catolicismo, dolor de haber ofendido a Dios, por el amor que se le tiene.

 

Para terminar, uno de los detalles que he notado en esta novela y que me encantan es la cantidad de alusiones literarias y musicales que Murakami pone en manos de los diferentes protagonistas, de hecho hay una obra musical para piano que está estrechamente relacionada con una parte de la trama y a la que se hace alusión en multitud de escenas que implican a diferentes personajes de la novela. Esta es una característica común en muchas novelas de Murakami, como por ejemplo After Dark, cuyo título fue sacado de la pieza de jazz “Five Spot After Dark”, de Curtis Fuller.

 

 

 

 

“I am a Hero” manga y película

img_0062Una amiga me ha prestado 12 libros de I am a Hero de Kengo Hanazawa, empecé la serie con muchas ganas, aún sabiendo que el tema va de zombis y a mí eso no me va demasiado, pero al leer el primero me gustó bastante y decidí seguir. He llegado hasta el séptimo y estoy cansada de zombis, no ha resultado tan interesante como me esperaba. Puede que sea porque el primero me eganchó bastante gracias a que el protagonista es un autor de manga y en esa primera etapa de la historia hay varias citas relacionadas con este arte japonés. De hecho se genera un interesante debate entre dos de los personajes que trabajan juntos en una editorial de manga:

-Para mí elmanga es el máximo exponente de la cultura japonesa; es arte… Si una obra consigue superar la evolución y sguir siendo leída podemos decir que es un buen manga. Mejor dicho, una obra maestra.

-Pues y no estoy del todo de acuerdo… En kanji la palabra manga se escribe con los caracteres de “aleatorio” y “dibujo”. Son dibujos aleatorios, en definitiva, perecederos, pensados para una época y coyuntura particulares… Decir que el manga debe ser necesariamente contracultural y definir “obra maestra” como aquela que es leída durante generaciones me parece una lectura simplista. Siento decirlo así, pero la esencia del manga es que sea de “leer y tirar”.

Y podría seguir citando varios pasajes más, ya que la conversación entre ambos personajes sigue, es por ello que, aunque sabía que había zombis, pensé que se trataba de metaliteratura, de lo que ya hablé hace un tiempo en este blog, en cuyo caso sería “metamanga”, no sé si el término existe.

Como no ha sido así y veo que continúan los zombis, he decidido dejar de leerlo, y me da rabia porque me gusta el estilo del autor y las ilustraciones son magníficas, sin embargo tanto “muerto viviente” me agota.

Al poco de que Seren me prestara los libros, también vi la película. La he visto y abarca más o menos los primeros 5 o 6 cómics, dura dos horas y es entretenida, pero, honestamente, no es la mejor película japonesa que he visto y tampoco la de zombis. Es bastante fiel a los libros, sin embargo no me mantiene en vilo, que es lo que me encanta del cine japonés: ese suspense, ese terror psicológico… Esta película no sorprende, es muy sencillo adivinar qué pasará, y no, no tiene nada que ver haber leído los cómics porque hay infinidad de excelentes películas basadas en todo tipo de libros, incluso a veces es difícil decidir cuál de las dos expresiones atísticas es mejor, y en otras ocasiones la película supera con creces el libro.

Gracias a la lectura y a la película me he dado cuenta de que son demasiados zombis para mí, una pequeña dosis está bien, pero tanto como para una serie que me parece que va ya por el nº 16, 17 o más me resulta excesivo.

 

“La fórmula preferida del profesor”, Yoko Ogawa

img_2356La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa es “la obra de la discordia” en mi día para olvidar en la librería Literanta, si no sois seguidores de mi otro blog no sabéis qué quiero decir, así que si tenéis curiosidad, podéis echar un vistazo aquí.

Hace mucho tiempo que leí esta novela, la presté, la perdieron y andaba detrás de ella hasta que la encontré. He de reconocer que para la segunda letra O del reto Autores de la A a la Z 2016 tenía pensado leer Perfume de hielo, de la misma autora, pero me hizo tanta ilusión encontrar esta que decidí incluirla.

Gracias a esta novela, Ogawa obtuvo fama internacional, fue un auténtico éxito en Japón ya que en solo dos meses vendió un millón de ejemplares, y otro millón entre la edición de bolsillo, el cómic, la película y el CD. Todo un fenómeno social que además despertó un gran interés en las matemáticas, no solo por la clara referencia en el título, sino por el uso continuo a lo largo de toda la novela. Por ejemplo, el niño se llama Root (raíz cuadrada); fórmulas y teoremas como el Teorema de Fermat o el de Pitágoras y la Fórmula de Euler; alusiones a los números, en especial a los primos… Una de las citas más conocidas de este libro es:

Mira qué maravillosa sucesión de números. La suma de los divisores del 220 es igual a 284. Y la de los divisores de 284, igual a 220. Son números amigos. Son una combinación muy infrecuente, sabes. Fermat o Descartes solo lograron descubrir un par, cada uno de ellos. ¿No te parece hermoso? ¡Que la fecha de tu cumpleaños y el número grabado en mi reloj de pulsera estén unidos por un lazo tan maravilloso…!

Entre los protagonistas se desarrolla un vínculo de amor, amistad, complicidad y sabiduría que hacen de esta novela una obra optimista contada con sencillez y gran belleza.

“Ocho escenas de Tokio” de Osamu Dazai

IMG_1602Osamu Dazai es un autor japonés que desconocía hasta que mi amigo David Orell pubicó una foto de este libro, el cual leía como parte de otro reto, aunque he de decir que el libro tampoco es suyo, es de Biel Vila, un poeta mallorquín también amigo. En fin, que la obra ha llegado a mis manos de rebote.

Ocho escenas de Tokio se compone de nueve relatos que tienen como protagonista al propio autor, todos ellos decadentes a más no poder. El nihilismo, los demonios interiores y los miedos con los que vivió el autor durante toda su vida son los temas de todas las historias que Dazai narra en esta obra, los salpica con un humor sarcástico y mordaz que sin duda hacen de ésta una lectura muy peculiar.

A lo largo de la novela podemos observar cómo el autor va decayendo y su afán por la autodestrucción crece paulatinamente.

Los relatos fueron escritos entre 1933 y 1948, año en que se suicidó junto a su amante.

Dazai es un autor muy admirado entre la juventud japonesa, su reconocimiento alcanza la talla de escritores como Soseki, Mishima y Kawabata.

Sin duda es una lectura peculiar no recomendable para aquellos lectores que no estén acostumbrados a la literatura japonesa poco convencional.

Nota: esta lectura corresponde a la letra D del reto Autores de la A a la Z 2016.

“Sueño profundo” de Banana Yoshimoto 

img_1247Conocí a Banana Yoshimoto gracias a su obra Kitchen, y desde entonces es una escritora a la que me gusta seguir.

Sueño profundo contiene tres relatos, para mi sorpresa, ya que esperaba una novela, y sin embargo me encontré con tres historias diferentes tituladas “Sueño profundo”, “Los viajeros de la noche”, y “Una experiencia”.

A priori se trata de relatos independientes entre sí, pero con varios puntos en común: las protagonistas son mujeres que atraviesan periodos difíciles en sus vidas. Las situaciones de cada una de ellas las arrastra a afrontar la realidad de una manera diferente y las lleva a descubrir nuevas relaciones con ellas mismas y con quienes las rodean, relaciones que aparentemente no podían llegar a suceder, y sin embargo los acontecimientos vividos hacen que esa conexión exista.

En los tres casos, las experiencias de las protagonistas transcurren entre el sueño y la realidad, el dolor, la nostalgia y la esperanza, y pasan por la aceptación como impulso para seguir viviendo. Todas ellas tienen en común el sentimiento de pérdida, soledad, ausencia y tristeza, sin embargo aceptarse a sí mismas es el empujón que necesitan para seguir adelante. Al leer los tres relatos, se tiene la sensación de conectar con algo mágico, onírico.

A través de las tres chicas, Yoshimoto explora las puertas que se abren cuando todo parece desmoronarse, está perdido y sólo queda el vacío. Nos muestra esos mundos poblados por sombras cada vez más presentes en el día a día de la juventud japonesa que describe.

El estilo de Yoshimoto es pausado, sensible, y trasmite mucha sabiduría a través de sus personajes; estos tres en concreto son deprimentes y solitarios, sin embargo se ven naturales y vivos, tanto que el lector se impregna de sus emociones hasta el punto de empatizar con ellos.

Nota: esta lectura corresponde a la letra Y del reto Autores de la A a la Z 2016.

Reto #10librosasiáticosen3meses 1/10

Foto de Estefanía Alfonso

Foto de Estefanía Alfonso

Pistoletazo de salida para este reto en el que nos hemos embarcado David y yo, anímate y participa, encontrarás las pautas aquí.

Como primera lectura he elegido After Dark de Haruki Murakami.

El título original es アフターダーク Afutā Dāku, novela publicada en 2004 en japonés. Murakami saca el título de la pieza de jazz “Five Spot After Dark”, de Curtis Fuller.

Cada capítulo empieza con un reloj que marca la hora en que sucede la acción narrada a continuación. Toda la historia transcurre durante la misma noche, los escenarios descritos van desde lugares de Tokio hasta la propia mente de los personajes de la obra.

De Murakami qué puedo decir, es muy conocido y no voy a añadir datos biográficos muy fáciles de encontrar, lo que quizás menos gente sepa es que se trata de un escritor más apreciado fuera que dentro de su propio país ya que se ha caracterizado por su admiración por la cultura de fuera de Japón, lo cual vemos reflejado en esta novela con su pequeño homenaje al jazz por ejemplo, y esto muchos amantes de la literatura japonesa no se lo han perdonado y no lo consideran un escritor de literatura japonesa tal cual entendemos.

En este sentido sí lo veo diferente a otros autores japoneses, sus textos son más comerciales, aunque mantiene un vínculo con las raíces niponas, con ese estilo literario tan peculiar que tienen por allí, pero no llega a encajar con la literatura japonesa tradicional, de ahí que muchos defensores de la misma lo condenen y lo critiquen de forma negativa.

Lo que me gusta mucho de esta obra es que nombra otros artes: la música, el cine, y la literatura. Esto es común en Murakami, al menos en otras obras que he leído.