“I am a Hero” manga y película

img_0062Una amiga me ha prestado 12 libros de I am a Hero de Kengo Hanazawa, empecé la serie con muchas ganas, aún sabiendo que el tema va de zombis y a mí eso no me va demasiado, pero al leer el primero me gustó bastante y decidí seguir. He llegado hasta el séptimo y estoy cansada de zombis, no ha resultado tan interesante como me esperaba. Puede que sea porque el primero me eganchó bastante gracias a que el protagonista es un autor de manga y en esa primera etapa de la historia hay varias citas relacionadas con este arte japonés. De hecho se genera un interesante debate entre dos de los personajes que trabajan juntos en una editorial de manga:

-Para mí elmanga es el máximo exponente de la cultura japonesa; es arte… Si una obra consigue superar la evolución y sguir siendo leída podemos decir que es un buen manga. Mejor dicho, una obra maestra.

-Pues y no estoy del todo de acuerdo… En kanji la palabra manga se escribe con los caracteres de “aleatorio” y “dibujo”. Son dibujos aleatorios, en definitiva, perecederos, pensados para una época y coyuntura particulares… Decir que el manga debe ser necesariamente contracultural y definir “obra maestra” como aquela que es leída durante generaciones me parece una lectura simplista. Siento decirlo así, pero la esencia del manga es que sea de “leer y tirar”.

Y podría seguir citando varios pasajes más, ya que la conversación entre ambos personajes sigue, es por ello que, aunque sabía que había zombis, pensé que se trataba de metaliteratura, de lo que ya hablé hace un tiempo en este blog, en cuyo caso sería “metamanga”, no sé si el término existe.

Como no ha sido así y veo que continúan los zombis, he decidido dejar de leerlo, y me da rabia porque me gusta el estilo del autor y las ilustraciones son magníficas, sin embargo tanto “muerto viviente” me agota.

Al poco de que Seren me prestara los libros, también vi la película. La he visto y abarca más o menos los primeros 5 o 6 cómics, dura dos horas y es entretenida, pero, honestamente, no es la mejor película japonesa que he visto y tampoco la de zombis. Es bastante fiel a los libros, sin embargo no me mantiene en vilo, que es lo que me encanta del cine japonés: ese suspense, ese terror psicológico… Esta película no sorprende, es muy sencillo adivinar qué pasará, y no, no tiene nada que ver haber leído los cómics porque hay infinidad de excelentes películas basadas en todo tipo de libros, incluso a veces es difícil decidir cuál de las dos expresiones atísticas es mejor, y en otras ocasiones la película supera con creces el libro.

Gracias a la lectura y a la película me he dado cuenta de que son demasiados zombis para mí, una pequeña dosis está bien, pero tanto como para una serie que me parece que va ya por el nº 16, 17 o más me resulta excesivo.

 

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“La fórmula preferida del profesor”, Yoko Ogawa

img_2356La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa es “la obra de la discordia” en mi día para olvidar en la librería Literanta, si no sois seguidores de mi otro blog no sabéis qué quiero decir, así que si tenéis curiosidad, podéis echar un vistazo aquí.

Hace mucho tiempo que leí esta novela, la presté, la perdieron y andaba detrás de ella hasta que la encontré. He de reconocer que para la segunda letra O del reto Autores de la A a la Z 2016 tenía pensado leer Perfume de hielo, de la misma autora, pero me hizo tanta ilusión encontrar esta que decidí incluirla.

Gracias a esta novela, Ogawa obtuvo fama internacional, fue un auténtico éxito en Japón ya que en solo dos meses vendió un millón de ejemplares, y otro millón entre la edición de bolsillo, el cómic, la película y el CD. Todo un fenómeno social que además despertó un gran interés en las matemáticas, no solo por la clara referencia en el título, sino por el uso continuo a lo largo de toda la novela. Por ejemplo, el niño se llama Root (raíz cuadrada); fórmulas y teoremas como el Teorema de Fermat o el de Pitágoras y la Fórmula de Euler; alusiones a los números, en especial a los primos… Una de las citas más conocidas de este libro es:

Mira qué maravillosa sucesión de números. La suma de los divisores del 220 es igual a 284. Y la de los divisores de 284, igual a 220. Son números amigos. Son una combinación muy infrecuente, sabes. Fermat o Descartes solo lograron descubrir un par, cada uno de ellos. ¿No te parece hermoso? ¡Que la fecha de tu cumpleaños y el número grabado en mi reloj de pulsera estén unidos por un lazo tan maravilloso…!

Entre los protagonistas se desarrolla un vínculo de amor, amistad, complicidad y sabiduría que hacen de esta novela una obra optimista contada con sencillez y gran belleza.

“Ocho escenas de Tokio” de Osamu Dazai

IMG_1602Osamu Dazai es un autor japonés que desconocía hasta que mi amigo David Orell pubicó una foto de este libro, el cual leía como parte de otro reto, aunque he de decir que el libro tampoco es suyo, es de Biel Vila, un poeta mallorquín también amigo. En fin, que la obra ha llegado a mis manos de rebote.

Ocho escenas de Tokio se compone de nueve relatos que tienen como protagonista al propio autor, todos ellos decadentes a más no poder. El nihilismo, los demonios interiores y los miedos con los que vivió el autor durante toda su vida son los temas de todas las historias que Dazai narra en esta obra, los salpica con un humor sarcástico y mordaz que sin duda hacen de ésta una lectura muy peculiar.

A lo largo de la novela podemos observar cómo el autor va decayendo y su afán por la autodestrucción crece paulatinamente.

Los relatos fueron escritos entre 1933 y 1948, año en que se suicidó junto a su amante.

Dazai es un autor muy admirado entre la juventud japonesa, su reconocimiento alcanza la talla de escritores como Soseki, Mishima y Kawabata.

Sin duda es una lectura peculiar no recomendable para aquellos lectores que no estén acostumbrados a la literatura japonesa poco convencional.

Nota: esta lectura corresponde a la letra D del reto Autores de la A a la Z 2016.

“Sueño profundo” de Banana Yoshimoto 

img_1247Conocí a Banana Yoshimoto gracias a su obra Kitchen, y desde entonces es una escritora a la que me gusta seguir.

Sueño profundo contiene tres relatos, para mi sorpresa, ya que esperaba una novela, y sin embargo me encontré con tres historias diferentes tituladas “Sueño profundo”, “Los viajeros de la noche”, y “Una experiencia”.

A priori se trata de relatos independientes entre sí, pero con varios puntos en común: las protagonistas son mujeres que atraviesan periodos difíciles en sus vidas. Las situaciones de cada una de ellas las arrastra a afrontar la realidad de una manera diferente y las lleva a descubrir nuevas relaciones con ellas mismas y con quienes las rodean, relaciones que aparentemente no podían llegar a suceder, y sin embargo los acontecimientos vividos hacen que esa conexión exista.

En los tres casos, las experiencias de las protagonistas transcurren entre el sueño y la realidad, el dolor, la nostalgia y la esperanza, y pasan por la aceptación como impulso para seguir viviendo. Todas ellas tienen en común el sentimiento de pérdida, soledad, ausencia y tristeza, sin embargo aceptarse a sí mismas es el empujón que necesitan para seguir adelante. Al leer los tres relatos, se tiene la sensación de conectar con algo mágico, onírico.

A través de las tres chicas, Yoshimoto explora las puertas que se abren cuando todo parece desmoronarse, está perdido y sólo queda el vacío. Nos muestra esos mundos poblados por sombras cada vez más presentes en el día a día de la juventud japonesa que describe.

El estilo de Yoshimoto es pausado, sensible, y trasmite mucha sabiduría a través de sus personajes; estos tres en concreto son deprimentes y solitarios, sin embargo se ven naturales y vivos, tanto que el lector se impregna de sus emociones hasta el punto de empatizar con ellos.

Nota: esta lectura corresponde a la letra Y del reto Autores de la A a la Z 2016.

Reto #10librosasiáticosen3meses 1/10

Foto de Estefanía Alfonso

Foto de Estefanía Alfonso

Pistoletazo de salida para este reto en el que nos hemos embarcado David y yo, anímate y participa, encontrarás las pautas aquí.

Como primera lectura he elegido After Dark de Haruki Murakami.

El título original es アフターダーク Afutā Dāku, novela publicada en 2004 en japonés. Murakami saca el título de la pieza de jazz “Five Spot After Dark”, de Curtis Fuller.

Cada capítulo empieza con un reloj que marca la hora en que sucede la acción narrada a continuación. Toda la historia transcurre durante la misma noche, los escenarios descritos van desde lugares de Tokio hasta la propia mente de los personajes de la obra.

De Murakami qué puedo decir, es muy conocido y no voy a añadir datos biográficos muy fáciles de encontrar, lo que quizás menos gente sepa es que se trata de un escritor más apreciado fuera que dentro de su propio país ya que se ha caracterizado por su admiración por la cultura de fuera de Japón, lo cual vemos reflejado en esta novela con su pequeño homenaje al jazz por ejemplo, y esto muchos amantes de la literatura japonesa no se lo han perdonado y no lo consideran un escritor de literatura japonesa tal cual entendemos.

En este sentido sí lo veo diferente a otros autores japoneses, sus textos son más comerciales, aunque mantiene un vínculo con las raíces niponas, con ese estilo literario tan peculiar que tienen por allí, pero no llega a encajar con la literatura japonesa tradicional, de ahí que muchos defensores de la misma lo condenen y lo critiquen de forma negativa.

Lo que me gusta mucho de esta obra es que nombra otros artes: la música, el cine, y la literatura. Esto es común en Murakami, al menos en otras obras que he leído.

Reto #30librosenunaño 30/30

Foto de Estefanía Alfonso

Foto de Estefanía Alfonso

Y llegó el final del reto, el libro 30/30 es Taiko, Hideyoshi en el poder de Eiji Yoshikawa, con esta novela termino un ciclo y cierro un círculo, ya que el primer libro fue Taiko, el hábil cara de mono, es decir, la primera parte de la historia.

Empecé el reto el pasado 1 de septiembre con la novela que he citado anteriormente, con la correspondiente foto en IG, y con un post titulado #30librosenunaño. Decidí embarcarme en esto por participar en algo y retarme a mí misma, la verdad es que sabía que lo conseguiría en menos tiempo dada mi condición de lectora voraz, pero me apetecía hacerlo, escribir sobre ello en este blog y publicar las fotos en IG con el tag del reto.

De esta experiencia saco dos conclusiones: por una parte me ha encantado la interacción de los posts con la gente que los ha leído, y aprovecho esta ocasión para dar las gracias a todos aquellos que han colaborado de cualquier forma.

Por otra, he de decir que la interacción en IG me ha decepcionado un poco. Me explico: la persona por la cual me enteré del reto me comentó que se generan debates interesantes en torno a los libros que comparte cada uno en el tag, por lo tanto yo esperaba esa comunicación con gente que conozco y con los que no también. Durante los tres o cuatro primeros libros de mi desafío, me metía en el tag a ver y comentar lo que otros lectores habían compartido y nunca tuve una respuesta, ni siquiera un “me gusta”, excepto los de la gente que me conoce y me sigue. Además me he fijado que sólo se comentan los mismos entre ellos, por lo que en mi opinión no se dan esos debates que me comentaron al principio, así que me limité a seguir con mis lecturas y a conseguir lo que me había marcado: publicar las fotos, un post de cada lectura y animar a aquellos que conozco a que se unieran, como David, que ahí anda con su séptimo desafío.

Para terminar, también he visto que hay gente que usa el tag de los 30 libros una vez sobrepasado este nº, yo no lo voy a hacer, para mí el reto ha terminado aquí, y estoy muy satisfecha de haber leído 30 libros en menos de cuatro meses y de haber tenido el placer de disfrutar de una lectura muy variada en cuanto a temáticas, géneros y autores.

Para finalizar, sólo quiero añadir que a estas alturas de 2014 llevo algo más de 120 libros leídos, y que de aquí a finales de año llegaré a los 125, lo cual no sé si es mucho o no, tampoco me preocupa, pero lo cierto es que estoy contenta.

Reto #30librosenunaño 21/30

The Drop 3 de Kōji Suzuki. Llegué a la última parte de la trilogía.

Foto de Estefanía Alfonso

Foto de Estefanía Alfonso

The Drop 1.

The Drop 2.

Sobre el autor.

Foto de Estefanía Alfonso

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