Otras princesas y otros héroes

Afortunadamente, no todas las niñas hemos querido ser princesas como las de aquellos cuentos de la infancia, en mi caso, una infancia entre los años 70 y 80. Y todos los chicos tampoco quieren ser los héroes de sus cuentos. Sí, de sus cuentos, porque no vaya a ser que las chicas queramos ser como los chicos y viceversa.

Sin embargo parece que la sociedad avanza en este sentido, poco a mi entender, pero al menos ya se ven algunos padres que quieren educar a sus hijos en la pluralidad y salirse de lo establecido, y la literatura es una buena manera para ello ya que, además de inculcar valores a los niños, se fomenta su interés por la lectura, se les enseña a respetar a todos los demás, y muchas cosas más.

Las editoriales argentinas Chirimbote y Sudestada, se han unido para crear las colecciones de libros “Otras princesas” y “Antihéroes”, con las que se ofrece a los más jóvenes otro espejo donde mirarse, un espejo más real.

Anuncios

Mary Poppins de P. L. Travers

Foto de Google

Foto de Google

Escritora, actriz y periodista australiana, cuyo mayor éxito fue la novela Mary Poppins (Londres, 1934), aunque este título a la gran mayoría le suena por la famosa película de Disney (1964).

No mucha gente conoce que en total son cinco libros que narran distintas historias de la niñera, el último de ellos fue publicado en 1988.

La autora mostró repetidas veces y por diferentes vías su descontento con la película, hasta tal punto que estas pegas dieron pie a otra película titulada “Al encuentro de Mr. Banks”, aunque en ella se deja en el aire la sensación de que Travers acabó contenta, sin embargo la realidad fue que se aseguró de que Disney no pudiera realizar películas con el resto de la saga. Aunque la escritora fue asesora de la producción, el personaje de Mary Poppins en la película difiere de su concepción original, lo que originó que Travers no autorizara la adaptación de las cuatro novelas siguientes a pesar de los intentos de persuasión por parte de Disney.

Aparte de este motivo, la australiana no estaba de acuerdo con que fuera un musical, tampoco con que se suavizaran los rasgos más severos del personaje principal, ni con que se utilizara la animación intercalada con personajes reales.

En algunas entrevistas Travers reconoció que el famoso nombre de la niñera viene de historias de su infancia que ella misma creó para sus hermanas, y que el personaje podía estar inspirado en una tía abuela suya residente en Sidney, quien solía decir la frase “Spit spot, a la cama”.

Para terminar he de decir que no he leído ninguno de los libros de Mary Poppins, aunque sí otras obras de la autora; y también añadir que vi la película de pequeña y no me gustó. Realmente este personaje nunca me atrajo, de hecho me cae mal.