“El amante japonés” de Isabel Allende

img_1336Tengo que reconocer que esta novela me ha sorprendido gratamente ya que la esperaba más romántica y no, aunque tiene sus toques que para eso se titula El amante japonés, pero Isabel Allende hace uso de su experiencia y gran bagage literario para relatar los sucesos de tal manera que no se hacen pesados ni melosos. ¡Gracias!

Como algunos sabéis, soy admiradora de Isabel Allende, de hecho tengo todos sus libros, incluido alguno que fue retirado y del que hablaré en otro momento, pero mi admiración no me ha parado a la hora de hacerle alguna crítica negativa y eso se puede comprobar en este mismo blog, ya que no es la primera vez que escribo sobre ella: El juego de Ripper y El sexo y yo son entradas que publiqué como parte de unos retos delectura en los que participé hace un tiempo.

La lectura es amena porque el libro está organizado en capítulos cortos conectados unos con otros por la relación existente entre los diferentes personajes y las distintas tramas que cuentan las vivencias de los protagonistas. Es cierto que hay saltos temporales y de escenarios dentro de una misma época, sin embargo el lector nunca pierde el hilo.

Los personajes, los escenarios y la trama de esta novela aseguran una vez más el estilo de la autora: tintes hispanos, escenas en EE.UU., costumbrismo racial, lo mágico, la simbología, la mezcla de razas… Una mezcla marca de la casa, un sello de sus raíces sudamericanas tan bien contado que engancha al lector hasta el final.

En las lecturas de Isabel Allende siempre aprendo palabras de la lengua española, algunas de ellas utilizadas en sudamérica, a menudo puedo sacar el significado por el contexto, sin embargo no dejan de llamar mi atención. He consultado la RAE para saber el significado de esas palabras nuevas, algunas de ellas son:

  • Daguerrotipo – “Alma parecía arrancada de un daguerrotipo, con su pulcro acento británico que había aprendido de la institutriz ratera”.
  1. m. Aparato utilizado para obtener imágenes por daguerrotipia.
  2. m. Fotografía obtenida por daguerrotipia.
  3. m. Daguerrotipia. El daguerrotipo fue sustituido por otras técnicas.

Daguerrotipia: técnica fotográfica primitiva mediante la cual las imágenes captadas con la cámara oscura se fijan sobre una chapa metálica convenientemente preparada.

  • Petiso – “De ser el más petiso de su clase alcanzó una estatura normal”.
  1. adj. Arg., Bol., Chile, Par., Perú y Ur. Dicho de una persona: Pequeña, baja, de poca altura. U. t. c. s.
  2. m. Arg., Bol., Chile, Par. y Ur. Caballo de poca alzada.
  • Afiche – “Se acordaba de que yo pintaba los afiches para las fiestas de la escuela”.
  1. m. cartel (lámina con inscripciones o figuras). U. m. en Am.

Estos son solo algunos de los términos que he querido destacar, pero aparte, hay dos frases cargadas de significado en la novela con las que quiero terminar esta entrada:

  • “Cualquiera con fanatismo, poder e impunidad puede transformarse en una bestia”: en este caso está hablando de las SS, Auschwitz y sucesos relacionados con esa parte de la Historia, pero bien podría aplicarse a hechos más actuales que han pasado en lugares diferentes.
  • “¿Por qué se habla tanto de tristezas y malestares y no de felicidad?”: estoy totalmente de acuerdo con este pensamiento, de hecho a veces digo que prefiero pensar en lo que tengo en vez de en lo que he perdido, y me parece que esta reflexión está muy relacionada con esta frase de la novela.

 

 

 

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