“Los años de peregrinación del chico sin color” de H. Murakami

img_1319Título largo donde los haya… Los años de peregrinación del chico sin color fue publicada por Haruki Murakami en 2013, en tan solo un mes y medio vendió más de un millón de copias en Japón. En esta ocasión el autor narra una historia más terrenal, dejando atrás los elementos fantásticos a los que nos tiene acostumbrados para dar paso a un pasado melancólico, nostálgico con tintes del pensamiento “cualquier tiempo pasado fue mejor” dadas las vivencias del protagonista, Tsukuru Tazaki, que es el chico sin color. Pero aun así, Murakami introduce elementos que se escapan a la realidad, como el desdoblamiento del tiempo que vemos en las realidades alternas que relata el protagonista o los sueños premonitorios, elementos mediante los cuales el autor se mantiene fiel a su estilo.

A lo largo de la novela se tratan temas de importancia vital para el ser humano: la amistad, la muerte, el sexo o la soledad son las obsesiones que Murakami trata en casi todas sus obras y en esta son las principales preocupaciones del protagonista de la misma. Es por ello que me han llamado la atención frases como “Los objetivos concretos simplifican la vida” dicha por Sara, la única chica que al protagonista parece interesarle para tener una vida en común ya que las demás relaciones que ha tenido no han funcionado, según él mismo, a partes iguales por su lado y por el de las mujeres. Al final de la novela parece que el acercamiento con final feliz va a suceder, sin embargo Murakami lo deja abierto a interpretaciones, para mí no llegó a pasar porque el protagonista no ha resuelto sus miedos.

La otra frase es “Perdona que te lo diga, pero encontrar un tema de interés específico en la vida ya me parece suficiente logro”, pronuncada por Haida, un chico al que Tsukuru conoció en la piscina universitaria en Tokio, y con el que forjó una amistad que se deshizo de la misma manera que volvió, sin ton ni son y sin explicaciones.

Con Los años de peregrinación del chico sin color he aprendido palabras como:

-Granjeó: “Aquel trabajo desinteresado y tenaz les granjeó el reconocimiento de todo el mundo, e incluso aparecieron en la prensa”.

Según la RAE:

De granja y -ear.

1. tr. Captar, atraer, conseguir. Se granjeó la confianza de su suegro.Sus méritos le granjearon un puesto en el ministerio.

2. tr. Mar. Ganar, con relación a la distancia o al barlovento.

3. tr. desus. Obtener ganancias negociando con ganados u otros objetos de comercio.

4. tr. desus. Cultivar con esmero las tierras y heredades, cuidando de la conservación y aumento del ganado.

-Contrito: “El recepcionista, con gesto pensativo, hizomemoria, y luego meneó la cabeza hacia los lados, contrito”.

Según la RAE:

Del lat. contrītus.

  1. adj. Que siente contrición.

Contrición

Del lat. contritio, -ōnis.

  1. f. Arrepentimiento de una culpa cometida.
  2. f. Rel. En el catolicismo, dolor de haber ofendido a Dios, por el amor que se le tiene.

 

Para terminar, uno de los detalles que he notado en esta novela y que me encantan es la cantidad de alusiones literarias y musicales que Murakami pone en manos de los diferentes protagonistas, de hecho hay una obra musical para piano que está estrechamente relacionada con una parte de la trama y a la que se hace alusión en multitud de escenas que implican a diferentes personajes de la novela. Esta es una característica común en muchas novelas de Murakami, como por ejemplo After Dark, cuyo título fue sacado de la pieza de jazz “Five Spot After Dark”, de Curtis Fuller.

 

 

 

 

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¿Crees que ya no tienes edad para publicar tu primera obra?

Autores de renombre publicaron sus primeras obras cuando estaban a punto de cumplir los 40 años, muchos incluso ya los habían pasado de sobra. Si eres de esos escritores que se ve mayor para publicar por primera vez, no te rindas. Mira cuándo les llegó la oportunidad a estos, seguro que conoces y has leído las obras de muchos de ellos:

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  • Toni Morrison: Ojos azules (1970), estaba a punto de cumplir los 40 cuando publicó est novela que la narra la historia de una niña negra que quería tener los ojos azules que veía en las muñecas de las niñas blancas.
  • Mark Twain: en 1865 tenía 30 años y publicó La célebre rana saltadora del distrito de Calaveras, un cuento de humor que salía en un semanario neoyorquino. Pero su consolidación le llegó con Las aventuras de Tom Sawyer en 1876, a la edad de 41 años.
  • J. R. R. Tolkien: le llegó el éxito a la edad de 62 años cuando publicó El señor de los anillos (1954), que fue ideada como una secuela de El hobbit, pero que acabó convirtiéndose en una historia mucho más extensa, de más alcance y bastante atractiva para el público.
  • Henry Miller: después de varias obras que no fueron bien acogidas, publicó Trópico de Cáncer en 1934 a la edad de 43 años, y cinco años después tuvo otro éxito con Trópico de Capricornio.
  • Raymond Chandler: a los 51 años publicó El sueño eterno (1939), una novela negra mediante la que presentó a su personaje más conocido, el detective Philip Marlowe.

Hay muchos otros escritores que alcanzaron el éxito a una edad avanzada: Marcel Proust, Harriet Doerr, Laura Ingalls Wilder… Así que no desistas, puede que el reconocimiento de tu obra esté pasada la barrera de los 40.

 

“St. Pauli” de Carles Viñas y Natxo Parra

Sí, otro libro de deporte, esta vez de fútbol, bueno, mejor dicho de un equipo de fútbol, el St. Pauli, perteneciente al barrio del mismo nombre de la ciudad alemana de Hamburgo.

img_1291En realidad el título es St. Pauli, otro fútbol es posible, y es que lo que narran los escritores es cómo un equipo de fútbol puede ser muy diferente a lo que conocemos actualmente. Como suele ser habitual en mí, no voy a hacer un resumen del libro, pro sí diré que me ha sorprendido gratamente porque me esperaba algo así como un repaso a la historia del club, que lo es, pero está hecho de tal manera que no solo se centra en el equipo en sí, sino también en todo su entorno, y cuando escribo todo me refiero a todo: la afición tan variopinta; el barrio; la ciudad; Alemania; los hechos históricos; los problemas sociales, políticos, culturales, económicos; las diferentes guerras; la música; el movimiento okupa; los punks… Todo esto junto desde 1910 hasta hoy es lo que convierte al St. Pauli en un equipo muy parecido al fútbol de barrio que todos recordamos: ese que se jugaba con una pelota y los jerseys arrugados en las esquinas para delimitar una portería.

En el libro se describe cómo este equipo ha llegado a ser una seña de identidad, un club de culto con más de 500 peñas alrededor del mundo, y eso que hablamos de un equipo que suele jugar en la Segunda División alemana y que apenas ha tenido éxitos deportivos, sin embargo su política es diferente a la de esos clubes más interesados en las ganancias que en las personas.

Se trata de un equipo alternativo que refleja una cultura alternativa y que se caracteriza por las numerosas iniciativas sociales de las que forma parte: ayuda humanitaria, igualdad de género, inclusión social, ayuda a los refugiados…

Nos encontramos ante una lectura amena, por la manera de redactar de Viñas y Parra, pero con innumerables datos históricos relacionados íntegramente con Alemania en la mayoría de los casos, como son las diferentes guerras en las que el país ha estado implicado, el Tercer Reich, el nazismo, o la construcción y posterior derribo del Muro de Berlín. Cómo estos hechos históricos han influenciado en la sociedad del momento y en el fútbol en concreto, y que han dado nacimiento a este equipo admirado por unos y odiado por otros, como todo lo que se sale de lo normal.

De esta lectura he aprendido la palabra “gentrificación”, que según la Fundéu es “una adaptación adecuada al español del término inglés gentrification, con el que se alude al proceso mediante el cual la población original de un sector o barrio, generalmente céntrico y popular, es progresivamente desplazada por otra de un nivel adquisitivo mayor”. El término se utiliza muchas veces a lo largo del libro, entiendo que se debe a los diferentes cambios sufridos por la sociedad hamburguesa a lo largo de la historia que se narra en este libro.

Para terminar, solo quiero añadir que el fútbol me encanta, por eso leo libros sobre este deporte, de hecho no es la primera vez que escribo sobre él en este blog, hace unos años publiqué “Literatura y fútbol“, aunque es una pena que haya dejado de verlo debido a todo lo que le rodea,como ya indiqué en mi otro blog con la entrada “Cuando el fútbol era un deporte“. Más equipos como el St. Pauli es lo que necesito para volver a verlo.

“Recuérdame” de David Harkins

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Quizás al leer este poema te suene de algo… en la red se hizo famoso hace un tiempo como “poema escocés para despedir a un ser querido” y se decía que es anónimo, pues bien, ni es escocés, ni se escribió para despedir a un ser querido, ni es anónimo.

Se trata del poema “Recuérdame” de David Harkins, que se conoció cuando Isabel II de Inglaterra lo leyó en el funeral de su madre en 2002. Tras el acto, varios medios británicos empezaron a investigar el poema, incluso pidieron ayuda a sus seguidores con el fin de localizar al autor del mismo. Pasados unos meses, David Harkins reivindicó su autoría.

Nacido en el condado de Cumbria, al norte de Inglaterra, comentó que lo escribió en los años 80, cuando él tenía 22 o 23 años y estaba enamorado de una chica a la que no se atrevió invitar a salir, y optó por dedicarle este poema. Nada más lejos del origen funerario, anónimo y escocés.

Traducción a español:

“Recuérdame”

Puedes llorar porque se ha ido, o puedes
sonreír porque ha vivido.

Puedes cerrar los ojos
y rezar para que vuelva o puedes abrirlos y ver todo lo que ha
dejado;
tu corazón puede estar vacío
porque no lo puedes ver,
o puede estar lleno del amor
que compartisteis.

Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el
vacío y dar la espalda,
o puedes hacer lo que a ella le gustaría:
sonreír, abrir los ojos, amar y seguir.

Original en inglés:

“Remember me”

You can shed tears that she is gone
or you can smile because she has lived.

You can close your eyes and pray that she will come back
or you can open your eyes and see all she has left.

Your heart can be empty because you can’t see her
or you can be full of the love you shared.

You can turn your back on tomorrow and live yesterday
or you can be happy for tomorrow because of yesterday.

You can remember her and only that she’s gone
or you can cherish her memory and let it live on.

You can cry and close your mind,
be empty and turn your back

or you can do what she would want:
smile, open your eyes, love and go on.

 

Oxímoron

Oxímoron, del griego ὀξύμωρον, oxymoron, en latín contradictio in terminis, es la figura retórica que combina dos palabras o expresiones de significado opuesto para crear un nuevo sentido, es decir, se genera un tercer concepto.

Es un recurso muy utilizado en poesía, sobre todo mística y amorosa, por considerarse que estas experiencias transcienden a todo lo demás.

En el uso común podemos encontrar expresiones como placer espantoso, pequeño gigante, o momento eterno, pero sin duda, un buen ejemplo es el soneto “Defendiendo el amor” de Francisco de Quevedo, incluido en la recopilación Poesía varia, en el apartado “Las tres musas últimas castellanas (1607), Euterpe: Musa VII. Poesías amorosas”. De entre todas las musas, Euterpe era definida como “la muy encantadora” y se le atribuía la flauta como instrumento.

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.
Este es el Niño Amor, este es su abismo:
¡mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

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Reto cinco líneas – Septiembre 2018

reto-5-lineasEl reto cinco líneas de septiembre llega con las palabras primero, mientras y hecho. Para saber más visitad esta entrada de mi blog: Reto cinco líneas – Octubre 2014, mi primera aportación; y también podéis echarle un ojo al blog de Adella Brac.

¡Anímate y participa!

Mi propuesta para este mes es la siguiente:

Mientras él se ponía el primero en la fila, TyK seguía pensando que el hecho de ser el hijo del dueño no le daba derecho a tener ese comportamiento. Ella nunca le iba a dar la razón en aquellas situaciones en las que demostraba ser un niño de papá que conseguía todo a golpe de talonario. Por eso no la querían en la familia. Ella tenía principios.

 

“Mr. Nice” de Howard Marks

He leído muy pocas autobiografías y biografías en mi vida, es un género que no llama demasiado mi atención, sin embargo tengo la suerte de poder decir que las pocas que he leído me han encantado, y esta es una de ellas.

img_1282En Mr. Nice, Howards Marks nos cuenta sus aventuras y desventuras como traficante de hachís y cannabis durante los años 70 y 80. El libro se publicó en 1996 en inglés, rápidamente fue traducido a seis idiomas.

Su contenido no solo detalla con una exactitud increíble sus pases de drogas, los exitosos y los fallidos, a diferentes lugares del mundo, sino también su relación con personajes de lo más variado y que fueron importantes para conseguir sus logros: políticos, funcionarios, servicios secretos, terroristas del IRA…

Por cierto, entre los muchos lugares que nombra a lo largo de la geografía mundial, Howard Marks menciona España, estuvo viviendo en Palma, donde fue atrapado y encarcelado, después trasladado a Barcelona, Madrid y a EE.UU., donde pasó los últimos años de encarcelamiento hasta quedar libre.

Galés de nacimiento y con estudios superiores en la Universidad de Oxford, en la de Londres y en la de Sussex, Marks llegó a convertirse en un verdadero problema para la DEA. Tras siete años de prisión, Marks se retiró y escribió todas sus vivencias hasta el día en que por fin vio la libertad y pudo reunirse con su familia.

Como lectura, me ha resultado amena, he leído las 444 páginas en tres días. Creo que el protagonista supo trasladar la simpatía que lo caracterizaba al libro. Me he contagiado de la pasión con la que describe las situaciones y escenas que le tocó vivir como traficante, además, se nota que fue una persona leída, inteligente y culto, ya que son innumerables los guiños musicales y literarios a lo largo de toda la novela. Y es en estos últimos en los que me quiero centrar.

Desde casi el comienzo vemos alusiones a la literatura cuando nombra libros como El señor de las moscas, 1984, Marat/Sade o La bella durmiente; y autores como Ken Follet, Graham Green y Kerouac. También leyó a los clásicos: Platón, Aristóteles, Lucrecio y un sinfín de autores de diversos géneros, épocas y nacionalidades. Pero sin duda una cita de un poema de Dylan Thomas, casi al final de esta autobiografía:

No te vayas suavemente a esa buena noche,

la vejez debería arder y delirar al caer el día;

ruge, ruge contra la muerte de la luz.

Y tú, padre, allí en la triste altura.

Rezo para que me maldigas, me bendigas ahora con tus feroces lágrimas.

No te vayas suavemente a esa buena noche.

Ruge, ruge contra la muerte e la luz.

Es lo que me llevó a pensar que definitivamente Howards Marks gozaba de una inteligencia fuera de lo común y por eso sus andanzas como traficante funcionaron, ya que fue pionero en la forma de hacer muchas cosas; por eso también volvió loca a la DEA; y por eso sus negocios legales fueron exitosos.

De Mr. Nice he aprendido la palabra “gárrulo”. Ya sé que a muchos os debe sonar, a mí también, pero sin tilde, y es que son palabras con diferentes significados. “Garrulo”, la que ya conocía, según la RAE es una persona “rústica, zafia”; mientras que “gárrulo” referido a alguien es una persona “muy habladora o charlatana”, también puede definir aves (“que canta, gorjea o chirría mucho”) y cosas (“que hace ruido continuado, como el viento, un arroyo, etc.”).

Y por último, el término “felón”, cuyo significado es “que comete felonías”, es sinónimo de falso, traidor, desleal… Una felonía es una traición, una infidelidad, una canallada. Al fin y al cabo, el sr. Nice un poco canalla sí que fue para los ojos de algunos, ¿no?