Tan real como la vida misma

Yehuda Adi Devir es un ilustrador de cómics de Tel-Aviv que se dedica a crear personajes.

Entre sus ilustraciones, ha ideado una serie de viñetas en las que refleja el día a día con su esposa, Maya. Las situaciones domésticas más cotidianas sirven a este artista de inspiración y dan rienda suelta a su imaginación. Es una maravilla ver el tono jocoso que consigue sacar a esos momentos.

Fuente: Facebook, Instagram y web del artista.

 

 

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“Fariña”, el libro prohibido

No sé si será cierta o no la noticia de que este libro ha sido secuestrado, lo han retirado de las librerías, etc., pero como estrategia de marketing es muy buena, tanto para la novela como para la serie, y todo lo que salga alrededor de esta historia.

En cualquier caso, y a colación de esta posible censura, ha llegado a mis manos “Finding Fariña”, una web en la que gracias a una herramienta de búsqueda de palabras se encuentra el contenido de Fariña en El Quijote. ¿Será verdad? No lo sé porque no he leído la obra prohibida. En cualquier caso, aquí tenéis el enlace, por si os interesa. A mí me resulta curioso.

La idea es del Gremio de Librerías de Madrid, y la web está disponible en español e inglés.

Finding Fariña: https://findingfarina.com/

Foto de Margalida Ramon

Foto de Margalida Ramon

 

Reto cinco líneas – Marzo 2018

reto-5-lineasEste mes Adella nos propone escribir el micro utilizando las palabras señora, leve y árboles.

Mi aportación es la siguiente:

La leve brisa que venía del mar hizo que TyK sintiera un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo. Más tarde, al ver a aquella señora paseando entre los árboles, se dio cuenta de que allí no había mar, no había árboles, no había camino para pasear… ¿Qué le había sucedido? ¿Qué es todo aquello que le estaba pasando?

¿Cómo? ¿Aún no sabes de qué va este desafío? Pincha aquí, anda, y entérate de todo.

El plural expresivo

¿Alguna vez te has preguntado por qué decimos “buenos días” cuando en realidad nos referimos a un solo día?

Es el tipo de plural que en español llamamos plural expresivo y que se utiliza para expresar intensidad en vez de cantidad, y en muchos casos también es para añadir énfasis a lo que decimos. De entre los idiomas más hablados y cercanos al español, solo nosotros utilizamos la forma plural: Bon dia (catalán), Good morning (inglés), Bonjour (francés), Buongiorno (italiano), Guten morgen (alemán)… siguiendo esto, en español deberíamos decir “buen día”, aunque es cierto que lo podemos haber escuchado, sin embargo su uso no está tan extendido y, a mí personalmente me rechina, a no ser que la frase sea “que tengas un buen día”.

Hay quienes piensan que su origen viene del español antiguo porque el saludo era “buenos días nos dé Dios”, refiriéndose a todos los días, no solo a este en cuestión. Defienden que la expresión se fue acortando, imagino que por aquello de la economía del lenguaje, y su significado pasó a ser el saludo de cada día.

Aparte de los saludos durante el día (“buenas tardes”, “buenas noches”), usamos más plurales expresivos de los que pensamos, pero no nos damos cuenta porque los aprendemos desde pequeños y no nos paramos a pensar demasiado en ellos; sin embargo para un extranjero que esté aprendiendo español, esto se puede convertir en un auténtico quebradero de cabeza.

Algunos ejemplos son: “felicidades”, “muchas gracias”, “hacer las paces”, “dale recuerdos de mi parte”, “te mando saludos”, “mis condolencias”, “felices fiestas”, “cambiar de aires”… ¿A que te vienen más a la cabeza?

Os dejo con el estupendo poema de Pablo Neruda, “Buenos días, ¿puedo pasar?” recitado por él mismo.

Wilde

Cuando estudiaba en la Universidad, una de las asignaturas del penúltimo año fue un curso monográfico dedicado a Oscar Wilde. Me encantó esa asignatura por muchos aspectos, pero especialmente porque me dio la oportunidad de descubrir mucho sobre la vida y obra de este genio que marcó su época por su manera de pensar, de actuar, de escribir, de tratar con los demás…

Tenía esto un poco en el olvido, no quiero decir que se me haya olvidado, me refiero a que hacía mucho tiempo que no hablaba de Wilde o de alguna de sus obras, y recientemente cayó en mis manos la película Wilde. Salvando las distancias obvias, esta película de 1997 trajo a mi memoria muchos recuerdos, no solo de aquel curso, sino también de mi época universitaria, y, sobre todo, de Wilde y su genialidad. Cómo me fascinó su escritura en El retrato de Dorian Grey y en La importancia de llamarse Ernesto, qué grandes obras, cuánto tenemos que aprender de ellas tantos años después (Wilde murió en 1900).

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También he tenido la suerte de haber visto una representación de La importancia de llamarse Ernesto, dicen que su obra maestra. Honestamente, no sabría elegir entre esta y El retrato de Dorian Grey. Ya que la importancia del esteticismo, su visión del sexo y la sexología, la sociedad y el comportamiento que defendía están reflejadas de manera magistral en ambas.

Esta no es la primera vez que escribo sobre Wilde, hace varios años participé en el #reto30libros en un año y una de las lecturas que elegí fue El príncipe feliz, puedes ver un poco más aquí.

Si tenéis la ocasión de ver la película, de leer sobre su vida y de acercaros a sus obras, hacedlo, estoy segura de que no os dejará indiferentes.

Asesinato en el Orient Express

hercule-poirot-1986535_960_720Hace muchos años que leí esta fantástica novela de misterio de Agatha Christie, de hecho en mi infancia y juventud, leí todos los libros de esta autora que cayeron en mis manos. Me fascina, aún a día de hoy me sorprende esa manera de mantener el suspense, cómo de una forma magistral ella hace que el lector se involucre en la trama y esté completamente metido en su historia. Y esto es en parte gracias al personaje del detective Hércules Poirot, quien con sus frases, sus averiguaciones y deducciones mantiene la intriga en todo momento, incluso cuando parece que el crimen está resuelto, es capaz de volver a enganchar al lector dando un giro al argumento.

Una curiosidad en torno a esta novela es que en Inglaterra se publicó con su título original, Murder on the Orient Express, en 1934, y ese mismo año en EE.UU. se publicó bajo el título de Murder in the Calais Coach. Esto se debió a que la novela de Graham Green Stamboul Train (1932) allí se publicó como Orient Express, de esta manera evitarían una confusión entre ambas obras.

Esta novela ha sido llevada al cine y a la televisión en diferentes ocasiones, aunque hasta ayer yo no habá visto ninguna. Como digo, anoche vi la adaptación al cine de 2017, con un impresionante elenco, fue lo que más me llamó la atención al principio. Después he visto que es una buena película, salvando las distancias con el libro y con otras representaciones.

Hay otra película del año 1974, una película para TV de 2001, una serie de 1989 y un juego de PC estrenado en 2006. Las películas se llaman todas como la novela, Asesinato en el Orient Express, sin embargo la serie se titula Agatha Christie’s Poirot, y el juego The Adventure Company.

A pesar de conocer la trama, la película ha mantenido mi intriga hasta el final, con un desenlace magistral a la altura de la novela, aunque sigo prefiriendo la novela.